Cristóbal en Ezeiza, la imagen que celebra Cambiemos tras el estrés por el dólar y las tarifas

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El empresario ligado al kirchnerismo, Cristóbal López, volverá esta tarde al Complejo Penitenciario Penal de Ezeiza tras haber pasado algo más de un mes en libertad. El dueño de Grupo Indalo ya había pasado 87 días preso por el mismo delito por el que hoy se retoma la prisión preventiva: la evasión de $8000 millones en el Impuesto a la Transferencia de Combustibles, delito por el que además se elevó un embargo $17 mil millones.

En cuanto a su socio, Fabián de Sousa, también deberá volver a prisión e irá a Marcos Paz. Los jueces que hicieron el pedido de prisión preventiva complicaron la situación del ex titular de la AFIP, Richardo Echegaray, en tanto que, por ahora, lo salvaron del pedido de prisión. Los magistrados de la causa, Eduardo Riggi y Gustavo Hornos, consideraron que los dueños de Indalo conformaron una red delictiva sistemática para evitar el pago de impuestos, cadena que no podría haber funcionado sin el beneplácito del ente recaudador.

Apenas horas más tarde del pedido de detención inmediata por parte de los jueces, Cristóbal se presentó en el Edificio Centinela de la Gendarmería Nacional -es el mismo lugar donde se entregó la última vez- y procedió su detención.

Raúl Pleé fue el fiscal que pidió que López y De Sousa volvieran a la cárcel. ¿Quién es? Uno de los favoritos del presidente Mauricio Macri para ocupar la silla que dejó Alejandra Gils Carbó y que hoy ocupa Eduardo Casal como interino. En su currículum, se le atribuyen varios años de trabajo en Boca Juniors durante la gestión de Macri.

La maniobra de evasión fue publicada hace varios años por Hugo Alconada Mon en el Diario La Nación. Según detalla el fallo, López eludió pagar $8000 millones en impuestos a los combustibles que vendió mediante su empresa Oil. Con ese dinero, que retuvo durante la gestión kirchnerista, capitalizó al Grupo Indalo y fortaleció el abanico de medios con el que supo blindar al kirchnerismo.

Por el mismo delito, López y De Sousa estuvieron presos del 20 de diciembre de 2017 al 16 de marzo de este año. Tras 87 días en Ezeiza, Cristóbal se autoproclamó un “secuestrado” del gobierno de Macri ante las cámaras.

Aquella vez, el empresario fue procesado y su detención ordenada por el juez federal Julián Ercolini. Sin embargo, los jueces de la misma Cámara que Ercolini Jorge Ballestero y Eduardo Farah lo excarcelaron y aliviaron su calificación legal. Una vez en libertad, las principales espadas de Cambiemos, como Elisa Carrió, Marcos Peña y hasta el mismo Macri, atacaron públicamente al tándem de jueces y arguyeron que fallaban en favor del kircherismo hace varios años. Hoy, ninguno de los dos magistrados está en la misma oficina: Farah cambió de tribunal y Ballestero pidió licencia médica.

La salida de prisión y beneficio en el cambio de carátula fue apelado y la Cámara de Casación -encargada de rever el fallo- volvió todo al momento “Ercolini”: elevó el monto del embargo, ordenó la inmediata detención de los dos empresarios y exigió que los delitos de Echegaray, López y De Sousa se califiquen como “defraudación al Estado”.