Con Triaca en la cuerda floja y Etchevehere en la mira, acumula Sica poder en el gabinete

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Como el presidente de un club que ratifica a un director técnico días antes de echarlo, el ministro de Producción, Dante Sica, desmintió ayer la salida de Jorge Triaca de la Secretaría de Trabajo que está bajo su órbita y aseguró que “no hay ningún cambio por el momento”, a pesar de los rumores que lo daban como número puesto para salir eyectado del Gabinete.

“El Secretario de Trabajo sigue siendo Jorge Triaca. Está trabajando con nosotros y participó conmigo en la negociación (con los gremios por el bono) que estamos llevando adelante”, afirmó Sica consultado sobre las versiones que circulaban en algunos medios.

Según La Política Online, fue el propio ministro el que le sugirió al presidente Mauricio Macri desplazar a Triaca, que tendría las horas contadas en el gabinete (se iría antes del G20) y su futuro podría estar cerca de su amigo el papa Francisco, en reemplazo de Rogelio Pfirter, que estuvo lejos de cumplir con su objetivo de acercar posiciones con la Santa Sede: la relación entre la Iglesia y el Gobierno es la peor desde que asumió Macri.

Otro secretario al que Sica quiere afuera es Luis Etchevehere, de Agroindustria, pero por ahora no hará ninguna “sugerencia” formal. El titular de la cartera de Producción no quiere autogenerar problemas donde, en principio, no los hay. Pax romana.

En los hechos, lo que busca el ministro es que no haya secretarios que le hagan “sombra” y poder avanzar con los cambios que tiene previstos. La estabilidad del dólar, los programas innovadores de exportación y el ostensible protagonismo que tuvo en las negociaciones por el bono con los sindicatos y los empresarios, aunque no estén del todo cerradas, son algunos de los “porotos” que sumó Sica desde que asumió en reemplazo de Francisco Cabrera, hoy relegado al premio consuelo de ser asesor presidencial.

Con dos escándalos en su haber (al de su exempleada se le sumó en el último tiempo otro por presuntas irregularidades en un gremio intervenido por su gestión) y una pelea iterna con Elisa Carrió y Laura Alonso, que lo acusan de haber mediado para evitar que los sindicalistas estén obligados a presentar sus declaraciones juradas de bienes, la imagen de Triaca es de las peores del Gabinete, según las encuestas. Su salida podría, también, darle aire a Macri.