En una pelea que parece no tener fin y ante un rival inquebrantable, el Gobierno rompió con las metas inflacionarias para 2018 impuestas en el último día de los inocentes y postergó la pelea para el año que viene.

En el marco del préstamo de US$50 mil millones acordado con el FMI, el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, arrojó la toalla en lo que queda del año al asegurar que "decidimos no tener una meta de inflación para 2018".

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Condicionado por las exigencias de Christine Lagarde, junto al ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, presentaron un nuevo plan para alcanzar una inflación de un dígito para el año 2021.

En la búsqueda de ese objetivo, el plan presentado e instrumentado por Argentina y aceptado por el Fondo configura un escenario con un esquema de metas con tipo de cambio flotante y fortalecimiento de la autonomía del Banco Central.

Según las exigencias y pronósticos del FMI, las metas de inflación en Argentina serán de 17% para 2019, 13% para 2020 y 9% para 2021.

Y aunque para 2018 no hay metas por "el desvío que hubo en la economía" durante la primera mitad del año, Sturzenegger aseguró que si la inflación entre julio 2017 y junio 2018 se posa sobre el 20% o 21% el camino es el correcto.

Por ello, los pronósticos exigidos por el FMI marcan que las metas de inflación en Argentina serán: 17% para 2019, 13% para 2020 y 9% para 2021.