US$1000 millones: vuelve Caputo a pedir el socorro del Fondo por la presión del dólar

El Canciller - Comentarios

El dato de la inflación de julio hace peligrar el acuerdo entre el Gobierno y el Fondo Monetario Internacional que sostiene el financiamiento del gradualismo con us$50 mil millones. La inflación interanual alcanzó el 31,2% y, a menos que los próximos cinco meses -de agosto a diciembre- los precios aumenten tan sólo un 2,1% en promedio, la meta pactada con la entidad que preside Christine Lagarde va a ser incumplida.

El contrato con el Fondo se sostiene con una meta de inflación máxima del 32%. Entre los principales analistas económicos, ninguno proyecta un aumento de precios anual menor al 33%. De todos modos, el Gobierno prevé que el organismo multilateral entienda “las condiciones exteriores” que expusieron a la economía argentina y presionaron al dólar a la alza.

La inflación acumulada en los primeros siete meses del año es de 19,6%.

Con el 3,1% de julio, la inflación acumulada en los primeros siete meses del año es de 19,6%. Si el Gobierno incumple la meta, Argentina deberá pedir un weiver -una suerte de perdón- y el board del FMI deberá volver a analizar la situación del país para decidir si el préstamos continúa vigente.

Además, la rueda de ayer obliga al presidente del Banco Central, Luis Caputo, a sacrificar más reservas para achicar la presión cambiaria. Desde el Gobierno hacen cuentas: $120 mil millones no fueron renovados en letras de la entidad monetaria, de los cuales $83 mil millones fueron reubicados en otros activos.

De esta manera, Caputo prevé que este jueves habrá alrededor de $37 mil millones que se cambiarían a dólares, por lo que el titular del BCRA le pedirá nuevamente al FMI usar us$1000 millones de reservas para intervenir la plaza cambiaria.

Las tres metas que el FMI le puso al Gobierno para sostener el préstamo fueron: metas de inflación realistas, una reducción severa del déficit fiscal y un programa que garantice la independencia del Banco Central. Sólo la última conjuga cierto éxito en los ojos del organismo multilateral.

El gobierno tiene cerrado el financiamiento externo y al programa de Macri le faltan al menos unos us$15 mil millones para que las cuentas cierren de cara al fin del mandato presidencial de 2019.  El oficialismo evalúa pedir adelantos al Fondo o incluso recurrir a otros organismos para pedir nuevos préstamos.