U$S 60 mil millones y 97% del PBI: mira Wall Street a los candidatos por la “pesada herencia M”

El Canciller - Comentarios

Más allá de los desbarajustes de la economía kirchnerista, el Gobierno de Mauricio Macri recibió un país con bajo nivel de endeudamiento que, al duplicarlo en tres años, roza ahora la totalidad del PBI argentino (cerca de 97%). Lo que es peor, entre 2020 y 2023 habrá vencimientos por 60 mil millones de dólares.

En cuanto al cálculo del nivel de endeudamiento sobre PBI, en el total mencinado no fueron incluidos los títulos emitidos con posterioridad al 30 de septiembre ni tampoco los u$s13.200 millones que giró el FMI en dos tandas. Por eso, algunos centros privados creen que hacia fin de diciembre la relación puede haber crecido hasta 105,5%.

Algunos centros privados creen que hacia fin de diciembre la relación puede haber crecido hasta 105,5%.

Ya sea Macri en un segundo mandato u otro mandatario -quien gane en las elecciones- la herencia de los primeros cuatro años del dirigente del PRO será muy difícil de afrontar por cualquier Gobierno, dado que en el presente el plan financiero está sostenido por el Fondo Monetario Internacional.


Evolución deuda / PBI

Sin capacidad para generar dólares genuinos, el pago de la deuda está atado a que los mercados vuelvan a abrirse para la Argentina y ésta pueda renovar sus deudas año a año. En ese marco, el Poder Ejecutivo entiende que, si se alcanza la meta del déficit cero y la economía entra en crecimiento, la ecuación se torna favorable para volver a tomar deuda.

Por otro lado, los mercados también evalúan a los candidatos en aras de garantizar el cobro de los miles de millones de dólares prestados. A pesar del mal manejo de la economía, Mauricio Macri es todavía el mejor garante para los ojos de Wall Street. La oposición kirchnerista y el massismo ya adelantó la necesidad de reestructurar la deuda después de 2019.


Ranking de deuda tomada al FMI

El Fondo Monetario Internacional funciona como un acreedor especial: es el primer en cobrar y no acepta quitas. Es decir, los 57 mil millones de dólares deben ser devueltos en su totalidad (más los intereses que acumulen). La “herencia M” podría ser mucho más pesada que la “K”, incluso teniendo en cuenta que se comparen 12 años de gestión contra cuatro.