Una vida dedicada al socialismo y la medicina: busca Bonfatti extender el legado del Frente Progresista

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Si en Argentina se habla de socialismo, Antonio Bonfatti aparece como una referencia ineludible. Si de medicina se trata, también. El exgobernador de Santa Fe, que buscará continuar con el legado que el Frente Progresista construye en la provincia desde 2007, lidera las encuestas y se encamina a un triunfo en las elecciones primarias. ¿Por qué fue tan relevante para el rubro de la salud y el desarrollo de su partido político?

Familiero, ávido lector y apasionado por el softball, junto a su esposa Silvia Tróccoli crió seis hijos. Según manifestó, su madre, de 95 años, fue quien lo indujo en la medicina. “Es una vocación que uno siente de poder ayudar a otro. Curar no es un hecho menor”, se define el hombre de 58 años.

Se graduó en la Universidad Nacional de Rosario en 1974 e inició su carrera profesional, pese a que siendo estudiante ya trabajaba en un Centro de Atención Primaria de la Salud en el barrio La Tablada. En 1976, a raíz de la implantación de la dictadura militar, se trasladó a la ciudad de Las Parejas, donde prestó servicios en el Hospital Samco y luego en la obra social de la Unión Obrera Metalúrgica.

A lo largo de su vida, se desempeñó en múltiples áreas: médico particular, de obras sociales, como interno en el Hospital Nacional del Centenario de Rosario, como especialista en medicina del trabajo y hasta en la docencia, al ser jefe de trabajos prácticos en la cátedra de genética de la facultad de Ciencias Médicas en la Universidad Nacional de Rosario.

A la par de sus estudios universitarios, desarrolló su vocación por la política. En 1972, formó junto a Hermes Binner, Guillermo Estévez Boero y otros compañeros el Partido Socialista Popular. En el amanecer democrático de 1983, luego de fundar la Biblioteca “José Hernández” y la Escuela Primaria Nº 1232, en Las Parejas, fue electo como intendente del municipio. En 1989, la localidad santafesina le renovó la confianza y lo eligió como concejal.

Bonfatti no descuidó su formación profesional y entre 1992 y 1994 realizó el posgrado universitario en Gestión y Planificación de la salud, en tanto fue uno de los gestores de un sistema de salud pública que se articuló en Rosario en la década del ’90. Entre 1995 y 1997, se encargó de la Secretaría de Salud Pública de Rosario, bajo la intendencia de su compañero Hermes Binner.

En 2003, ingresó a la Cámara de Diputados provincial y presidió el Frente Progresista, que comenzaba a tener una estructura mayor. Cuatro años más tarde, el partido socialista irrumpió en el poder, con Binner consagrado en la gobernación -según sus palabras, el primer gobernador socialista en la historia de Argentina-. Bonfatti fue elegido ministro de Gobierno y Reforma del Estado santafesino.

En 2011, cuando Binner se lanzó en vano a la lucha presidencial –Cristina Fernández de Kirchner arrasó con el 54% en primera vuelta y el salió segundo, con 17%-, el ahora precandidato a la gobernación santafesina fue elegido como su reemplazante natural.

Tras su mandato, le cedió el lugar a Miguel Lifschitz y él pasó a presidir la Cámara baja del distrito y el Partido Socialista Argentino. En busca de mantener el poder, el socialismo apostó por un enroque: de ganar, Bonfatti regresaría a la silla gubernamental y Lifschitz a la Presidencia de la Cámara de Diputados santafesina.