Una pistola, golpes y ketamina: pasa Lagomarsino a ser el principal sospechoso de la muerte de Nisman

El fiscal Taiano solicitó su indagatoria, acusó a cuatro custodios del fiscal y pidió el cambio de carátula en la causa.
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Esta mañana ingresó un escrito a Comodoro Py que cambiará radicalmente la situación judicial de Diego Lagomarsino, técnico informático y dueño del arma calibre 22 que mató al fiscal Alberto Nisman. El fiscal Eduardo Taiano presentó un dictamen en el que solicitó que se investigue al asistente informático como posible “partícipe de asesinato” y pidió su indagatoria. Por su parte, la querella elevó un pedido para que se le prohiba la salida del país.

La querella, compuesta por la madre de Nisman, Sara Garfunkel, y Sandra Nisman, su hermana, (y que representa el abogado Pablo Lanusse) va a la carga por Lagomarsino. La resolución de más de 300 páginas que presentó Taiano, se basará en la pericia que realizó Gendarmería que tomó estado público en septiembre y le dió un giro copernicano a la causa. Allí se sostiene que la voluntad del fiscal fue doblegada en su departamento de Puerto Madero mediante el suministro de ketamina, aunque no fue aclarado en el informe el modo de ingreso de esa droga al cuerpo del fiscal. La hipótesis que incorporaría Taiano es que Nisman fue “asesinado” por dos personas que entraron a su baño del departamento de las torres Le Parc, el 18 de enero del 2015.

Lagormarsino y su primer abogado, Maximiliano Rusconi, en conferencia de prensa

Gabriel Palmeiro, abogado de Lagomarsino, y los peritos de parte, en septiembre refutaron las conclusiones que había arrojado el informe de Gendarmería. Según la defensa del informático, fue un suicidio.