Turismo en pandemia: vuelos agotados, protocolos en balnearios y viajes dentro de las provincias

La actividad se reanuda lentamente en algunos distritos en base a estrictos criterios sanitarios. Mientras tanto, los intendentes bonaerenses idean cómo serán las vacaciones de verano en la playa.
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Las ventas de pasajes aéreos al extranjero alcanzaron una de las mayores facturaciones en el Hot Sale de julio, pese a la falta de certezas. Aerolíneas Argentinas también marcó un récord: vendió 188.661 tickets, un 48% más que en 2019. Sin embargo, la duda persiste sobre cuándo volverán los viajes.

Los vuelos comerciales iban a empezar a operar entre septiembre y octubre hasta que el titular de la cartera de Transporte, Mario Meoni, descartó esa posibilidad. “Los vuelos de cabotaje van a seguir estando restringidos, lamentablemente”, expresó durante una videoconferencia organizada por la Fundación Mediterránea.

La “esperanza” del ministro es que en 60 días se pueda volar, aunque aclaró que “volver a la normalidad anterior a la pandemia, llevará al menos seis meses”.

Los vuelos comerciales están suspendidos por la emergencia sanitaria como consecuencia de la pandemia, salvo en casos excepcionales y con expresa autorización. La prohibición surge del decreto que dispuso la cuarentena, el cual se fue prorrogando desde marzo.

Por su parte, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) autorizó, a través de la resolución 144/2020, la comercialización de pasajes desde el 1° de septiembre, pero no la operación de los vuelos.

El 27% de los tickets vendidos por Aerolíneas Argentinas (AA) son para viajes entre septiembre y noviembre. Mientras que el 54% de los pasajeros compró sus boletos para viajar de diciembre a marzo de 2021. Los tickets de septiembre no llegan al 5% y en caso de ser canceladas las operaciones podrán reprogramarse sin costo.

Desde AA confirman que no saben cuándo volverán los vuelos comerciales. Por su parte, ya presentaron los protocolos sanitarios en tierra y vuelo.

Pese al récord de ventas, el regreso de las operaciones está supeditado a la decisión conjunta  “del equipo interministerial que evalúa la situación”, sostienen desde el Ministerio de Salud. La reactivación del sector dependerá no solo de esa cartera, sino también de Transporte y Turismo.

En marzo, los últimos pasajeros de vuelos regulares llegaron al aeropuerto de Ezeiza. Foto: NA/ DANIEL VIDES.

Fuentes del Ministerio de Transporte explican que existen vuelos especiales de cabotaje en la actualidad, como en Tierra del Fuego, dado que al ser una isla requiere ese tipo de traslados. A su vez, adelantaron que comenzará “una frecuencia especial, no comercial, con Chaco”.

Para que haya ese tipo de vuelos, se requiere la aprobación de los gobernadores, ya que las provincias son las encargadas de organizarlos. Los mismos no son con fines turísticos, sino para continuar tratamientos médicos o por trabajo, en el caso de trabajadores esenciales.

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¿Turismo en la costa durante el próximo verano?

Las declaraciones del ministro de Salud bonaerense, Daniel Gollan, sobre el no regreso del turismo en el partido de la costa para el verano instaló la incógnita de si habrá temporada. Gollan consideró que es “inimaginable” que turistas vayan a las playas sin existir la vacuna contra el COVID-19.

Pese a la polémica, los intendentes bonaerenses afirman que habrá temporada de verano, de una manera especial, debido al coronavirus.

El ministro de Turismo y Deportes, Matías Lammes, sostuvo en diálogo con Radio 10: “Hay hábitos que van a cambiar, pero tenemos la firme voluntad y convicción de que haya temporada de verano por lo que significa el turismo en términos del PBI y porque muchas ciudades viven de esta actividad“.

Desde la cartera confirmaron que los balnearios están trabajando sus protocolos y que cada ciudad tendrá uno. Los balnearios de Mar del Plata ya presentaron el suyo ante el Ente Municipal de Turismo (Emtur).

– Mar del Plata con protocolo para balnearios

El protocolo marplantense estipula límites en la cantidad de ocupantes de las carpas y sombrillas, para garantizar el distanciamiento social. Los vestuarios, piletas y duchas estarán habilitados y habrá control de temperatura corporal, pero siempre se deberá respetar la distancia de dos metros.

Las personas deberán completar por única vez una declaración jurada donde dan fe que no se están dentro de las causales previstas para la cuarentena. No podrán ingresar a los balnearios las personas que no firmen el documento o que presenten síntomas.

Vista panorámica de Mar del Plata.

Las carpas no tendrán distanciamiento, pero sí capacidad limitada de hasta seis personas. Las sombrillas podrán albergar hasta cuatro personas y estarán separadas por dos metros. Al final de la jornada, ambos espacios serán desinfectadas diariamente y quedará constancia. También los otros lugares de los balnearios contarán con una limpieza profunda.

La Cámara de Empresarios de Balnearios, Restaurantes y Afines (CEBRA) de “La Feliz” trabajó junto a ingenieros en seguridad e higiene el protocolo para el verano.

Una persona podrá estar en la pileta cada dos metros cuadrados de superficie. A su vez, el ingreso de usuarios dependerá de los turnos, los cuales serán de una hora y deberán ser pedidos en la administración. Las sillas, reposeras y mesas que suelen rodear a las piletas serán desinfectadas cada dos horas.

Mar del Plata a la espera de turistas.

Los restaurantes y gimnasios acatarán las medidas ya aprobadas por la autoridad sanitaria municipal. Mientras que el sector de juegos para niños, podrá recibir una persona cada dos metros cuadrados. Los chicos deberán ser acompañadas solo por un adulto.

El protocolo hace hincapié en la capacitación del personal, la limpieza de manos frecuente, el uso de barbijo (en espacios cerrados como oficinas), y la colocación de carteles sobre el COVID-19 y sus protocolos en los balnearios.

Si se detecta un caso sospechoso, el balneario deberá aislar a la persona, no tocar sus pertenencias y comunicarse con la autoridad competente para informar la situación.

– Pinamar: entrevista a Juan Ibarguren, Secretario de Turismo

“Estamos trabajando para tener la mejor temporada posible en el marco de la pandemia, aunque será atípica”, dice el Secretario de Turismo de Pinamar, Juan Ibarguren. La ciudad ya cuenta con protocolos gastronómicos, dado que están abiertos por estar la ciudad en Fase 4.

El municipio trabaja la creación de un protocolo para los balnearios y está a la espera de la aprobación de un protocolo hotelero provincial, ya que el gobierno provincial es quien les permite la apertura de servicios, pese a que existe uno nacional.

La ciudad se prepara para estadías más largas y con menos rotación de visitantes.

A diferencia de lo que sucedió el año pasado, que los turistas pasaban unas pocas noches en hoteles. “El año pasado hubo un promedio de 5,8 noches en hoteles, mientras que en las casas se quedaban una quincena. En base a las consultas, notamos que las estadías se van a alargar a un mes en casas y en más de una semana en hoteles por el costo y la seguridad”, sostiene el funcionario.

Controles en el ingreso

“Estamos analizando algún control sanitario para ingresar a la ciudad”, explica Ibarguren, aunque aclara que “tienen en claro que los hisopados salen mucho y al recibir grupos familiares, el costo puede llegar a ser lo mismo que la estadía en el hotel”. Los hisopados tienen un valor de $8.000 cada uno. Y agrega: “Puede llegar a tener atenta contra el turismo”.

También reconoce que los controles de temperatura pueden no resultar al ser la persona asintomática.

Playas públicas

El protocolo de la playa pública y balnearios lo estamos trabajando con el área de turismo de la provincia y la asociación de concesionarios de playa de nuestra ciudad”, explicó el Secretario de Turismo. El municipio decidió institucionalizar la relación con las cámaras de balnearios y comerciales mediante la creación del Consejo Turístico y Económico.

En el futuro tienen en miras armar un ente mixto entre el sector público y privado pinamarense.

Vista panorámica de las playas y los bosques de Pinamar.

La ciudad costera es famosa por sus interminables médanos. Debido a esa característica, el municipio apuesta a que “el protocolo de la playa pública de la Costa Atlántica tenga algunas particularidades” de acuerdo a cada localidad. La playa tiene 22 km de extensión y gracias a la reestructuración sumó más metros cuadrados. Pese a la amplitud, estudian de qué manera van a controlar que se respete el distanciamiento social.

“Apostamos a la concientización y responsabilidad social. Analizamos lo que pasa en otros lugares del mundo, según el tipo de playa se decide la medida de control”, dice Ibarguren.

Propietarios no residentes

Muchas de las casas de la ciudad pertenecen a personas que las usan para pasar los fines de semana o las vacaciones. “Trabajamos con Salud y el Comité de Contingencia Municipal, y se le planteamos a la Provincia que los propietarios de inmuebles, no residentes de Pinamar, puedan pasar la cuarentena acá“, explica el funcionario.

Ibarguren aclara: “Analizamos la manera de recibirlos de forma segura para no aumentar los casos de contagiados de coronavirus en Pinamar”. 

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Viajes dentro de las provincias reactivan la economía

Durante la nueva edición de Hot Week y Hot Sale, los vuelos de cabotaje representaron el 80% de la venta registrada por AA. Los destinos más elegidos fueron: Bariloche (17.445 pasajes), Ushuaia (11968 pasajes), El Calafate (9784 pasajes), Mendoza (7642 pasajes) e Iguazú (6540 pasajes).

Y aunque esos tickets aéreos tendrán que aguardar, ya en algunas provincias hay turismo interno en auto, como sucede en San Juan, La Pampa, Salta y Neuquén, entre otras. Los viajes son consecuencia de la mejora en la situación sanitaria en esos territorios.

La última provincia en ser habilitada para la reapertura del turismo fue Neuquén y la misma se planeó en fases. En la primera permitieron actividades recreativas guiadas por expertos en cada localidad, para eso el Estado subsidia un incentivo con el fin de que los residentes puedan adquirir servicios más económicos.

La segunda etapa buscó poder comunicar la actividad entre localidades contiguas. A través de una resolución pusieron en funcionamiento los centros de esquí, por ejemplo, para que chicos de Junín viajen a San Martín.

Mientras que en la tercera fase, se comenzó a transitar en micro regiones. Actualmente la provincia está en la cuarta fase, a la espera de que el turismo interno se haga con residentes de otras provincias. 

Protocolos

El Ministerio de Turismo y Deportes nacional, el Consejo Federal de Turismo, la Cámara Argentina de Turismo y el Instituto de la Calidad Turística Argentina armaron los protocolos COVID-19 para establecimientos gastronómicos, alojamientos turísticos, prestadores turísticos, turismo de reuniones, y agencias de viajes y turismo.

En el caso de los centros de esquí se armó un trabajo especial que regula la actividad. Al ingresar al centro, a los trabajadores y turistas se les controlará la temperatura corporal.

En esa área se sugiere la exhibición de un cartel que advierta a los visitantes el deber de no ingresar si cumple los criterios de caso sospechoso vigente, definido por el Ministerio de Salud de la Nación. Y otro cartel que resalte la obligación de cumplir con el aislamiento cuando corresponda.

El distanciamiento social es fundamental en los centros también, por eso, los lugares de espera están demarcados.

Se busca evitar el agrupamiento de personas en los puntos críticos (como boleterías, rentals, restaurantes, escuelas, sanitarios, solárium y estacionamientos) y en todo momento se debe mantener la distancia interpersonal mínima.

La densidad de ocupación no puede exceder en ningún momento una persona cada 2,25 metros cuadrados.

El futuro del turismo según tres influencers de viajes

Viajar se volvió uno de los mejores proyectos para las sociedades de estos tiempos, sea el país que sea. Sin embargo, la pandemia puso el freno de mano a esos planes y los viajeros comenzaron a “pasear” viendo fotos viejas propias o en las redes sociales de los influencers.

“Supuestamente los vuelos pasaron a octubre, pero lo tomo entre pinzas porque capaz después lo corren a noviembre y así cada mes“, dice Cynthia Martínez Wagner, creadora de Turista en Buenos Aires. La cuenta muestra destinos nacionales e internacionales y alcanzó los 182.000 seguidores.

La diseñadora gráfica explica que “se debe ver que sucederá con los viajes de las personas del AMBA hacia otras provincias”. Y agrega: “Deberán analizar qué requisitos o limitaciones nos ponen en la zona más afectada por COVID-19. Puede que nos hagan presentar un certificado de hisopado negativo antes de ingresar a otra provincia“.

Cynthia Martínez Wagner en Trevelin, Chubut.

Por su parte, Romina Franchi de Viajar Juntas reconoce que, pese a las ventas de aéreos en el Hot Sale, “hay mucha gente con miedo a viajar”.

Aunque el coronavirus afectó los viajes que programa dedicados a mujeres, sigue mostrando los increíbles destinos que recorrió. Y aclara: “Mis seguidoras quieren ver turismo, y desde hace un mes comencé a tener más consultas por los próximos grupos de viajeras”. 

En su agenda 2021 tiene programado visitar, con nuevos grupos, Turquía del 8 al 22 de agosto y Grecia del 26 de agosto al 5 de septiembre. Además, en 2022 organizará otros viajes a Colombia, Canadá e India (incluye este último país el festival Holi).

Romina Franchi en la isla de Santorini, Grecia.

“Los viajes volverán con el correr de los próximos meses y no será posible reanudarlos en septiembre tal como estaba estipulado”, sostiene Melina Mas, creadora de Hola Viaje, sobre la actual situación.

Melina ve posible que los vuelos comerciales de cabotaje se retomen más fácilmente “haciendo centro en Córdoba y sin pasar por Buenos Aires”. Y aclara: “Puede ser una primera medida efectiva siempre y cuando se apliquen los protocolos internacionales y las provincias estén de acuerdo en este tránsito de personas”.

Al igual que Cynthia y Romina, Melina continúa publicando imágenes del mundo. “Veo en las personas que me siguen e interactúan que siempre sigue vivo el deseo de viajar”, explica.

Aunque reconoce que “el principio de la pandemia fue un balde de agua, arrasó con viajes planeados y eso fue lo primero que llegaba en mensajes. Sin embargo, con el correr del tiempo todos volvieron a planear, con fechas inciertas aún, pero sin perder ese espíritu que caracteriza a mis seguidores”.

Melina Mas en una capsula para dormir en Londres.

Pese a la imposibilidad de recorrer el mundo rescata el lado positivo de la compleja situación. “Fue buena oportunidad para traer otros temas de la vida cotidiana. Conocí más a mis seguidores y desde otros aspectos”, sostiene.

Además, aprovechó la cuarentena para armar su tienda online de accesorios y regalos de viajes: “Es ahí donde veo que una de las cosas más lindas de la vida sigue siendo viajar. Igual no veo desesperación y sí conciencia”.