Tucumán, Santa Fe y Chubut, las tres provincias más complicadas en el inicio de las clases

Luego del acuerdo de la paritaria nacional, los docentes ultiman detalles con las autoridades provinciales.
El Canciller - Comentarios

El Gobierno nacional avanzó en su plan de garantizar el inicio de clases en todo el país. En la reunión de este miércoles con los principales gremios docentes, Alberto Fernández y el ministro de Educación, Nicolás Trotta, garantizaron un piso salarial de 23.000 pesos desde el primero de marzo.

Este primer paso -que también prevé un bono fijo de 4 mil pesos, en cuatro cuotas-, sin embargo, no garantiza un acuerdo en su totalidad. Es que la paritaria nacional implica un piso para las negociaciones que luego cada gremio debe discutir con las autoridades provinciales.

En ese sentido, hay provincias más complicadas que otras, donde no está garantizado el inicio del ciclo lectivo. En Tucumán, por ejemplo, el principal conflicto gira en torno al pago de la cláusula gatillo, pactada el año pasado, que aún no fue abonada a los docentes. La ministra de Gobierno, Carolina Vargas Aignasse, habían adelantado que este jueves habrá una nueva propuesta económica de parte del Ejecutivo provincial. Los docentes son más escépticos. “Habrá que ver lo que proponen”, comentan los maestros tucumanos a los cronistas locales.

En Santa Fe tampoco está garantizado el inicio de las clases, pactado para el 2 de marzo. Si bien las expectativas eran otras -la cláusula gatillo no estaría incluida en la negociación con las autoridades locales comandada por Omar Perroti- la representante de los docentes provinciales, Sonia Alesso, no aceptó la nueva oferta del Gobierno de Santa Fe.

“La propuesta salarial no contempla los montos necesarios para que ningún docente santafesino, activo o jubilado, esté por debajo de la línea de pobreza”, dijo Alesso en un comunicado.

Sonia Alesso y Eduardo López, de CTERA, camino al Palacio Pizzurno

Chubut, inicio y paro

El caso de Chubut es particular. El miércoles por la mañana, el gobernador Mariano Arcioni dio por iniciado el miércoles el ciclo lectivo 2020. El acto central por el comienzo de las clases se produjo en la Escuela 56 del Dique Ameghino hasta donde llegó parte del gabinete provincial, entre ellos el ministro de Educación Andrés Meizsner, el vicegobernador Ricardo Sastre y el propio gobernador.

Pero el “comienzo” del ciclo lectivo coincidió con el paro docente de 72 que pactaron los maestros provinciales. Su reclamo parte en base que lo abonado por la cláusula gatillo no fue incorporado al sueldo básico.

Provincia y CABA

Tras el acuerdo nacional, el gobierno de Axel Kicillof había realizado la primera oferta salarial a los docentes bonaerenses que fue rechazada por “insuficiente”. La negociación pasó a cuarto intermedio para este jueves: allí, la Gobernación volvió a afinar el lápiz para una nueva oferta.

En el nuevo ofrecimiento se destaca un incremento en dos etapas: marzo y junio del 2020. En ese sentido, el salario básico de un maestro de grado llegaría a 13.772 en junio, mientras que el sueldo -de bolsillo- de un maestro con 24 años de antigüedad pasa de $35.960 a $39.117 en marzo y $42.003 en junio. La pelota quedó, ahora, del lado de docentes, para saber si aceptarán la oferta.

Por su parte, quienes pegaron el grito en el cielo no fueron los docentes -Roberto Baradel también estuvo presente en la paritaria nacional- sino la oposición. Es que desde Juntos por el Cambio reclaman, por lo bajo, la “doble vara” en las pretensiones de los maestros. En la provincia de Buenos Aires, el salario del maestro de grado que recién se inicia es de 26.700 pesos, mientras que un docente con la máxima antigüedad en el cargo -24 años- cobra 35.960 pesos.

Mesa Salarial Docente en Caba
Mesa Salarial Docente en Caba

En la Ciudad los docentes se reunieron este jueves con Soledad Acuña, ministra de Educación porteña. Y, en la primera oferta del gobierno de la Ciudad, la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) rechazó la propuesta y quedó en un nuevo cuarto intermedio. Angélica Graziano, de UTE, explicó a El Canciller las exigencias de los docentes porteños. “No queremos que se achate la pirámide salarial y que los montos sean remunerativas”, indicó.

Y agregó: “También exigimos que no se cierre el Jardín del Ramos Mejía, que se garanticen las 24 mil vacantes que faltan en la Ciudad y que con urgencia se retiren las rejas que impiden el libre ingreso al Polo Educativo Múgica”, completó.