“Tormenta Sandra” y la cláusula gatillo: vuelve Triaca al centro de la escena y ensaya su primer test match

El ministro de Trabajo retorna de sus vacaciones en Marayuí y re reunirá con su mesa chica. Mañana tiene su prueba de fuego en la Rosada. La "cooperación" de Cavalieri y el desafío de Palazzo
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Malherido pero ratificado -momentáneamente- es la mejor metáfora para describir el presente del ministro de Trabajo, Jorge Triaca. Hoy retorna a su oficina luego de sus vacaciones”forzadas” en el country de Marayuí, cerca de Chapadmalal. Hoy convocó a su “mesa chica” para diseñar una estrategia para enfrentar mañana su test match frente al presidente Mauricio Macri y el resto del gabinete.

La “tormenta Sandra” golpeó fuerte en las costas del funcionario. Si bien la firma del “acuerdo” entre Heredia y el hermano de Triaca, Carlos, ofició de “amnistía” sobre el ministro, todavía le salpican las esquirlas del escándalo.

Su círculo íntimo de la calle Alem se compone de: Ernesto Leguizamón, su jefe de Gabinete, y los secretarios de Empleo, Miguel Ponte, y de Seguridad Social, Juan Carlos Paulucci. En las oficinas de la calle Alem discutirán y diseñarán cómo explicar lo ocurrido con Heredia y los más de 200 nombramientos en el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), ex bastión del sindicalista caído en desgracia Omar “Caballo” Suárez.

De fondo asoman dos factores claves que condicionan la permanencia del ministro en el Gobierno. La discusión paritaria, cuyo 15% de tope aparece como inamovible para Macri; y la negativa de dar el brazo a torcer con la cláusula gatillo, exigencia de los sindicalistas díscolos. También asoman varias hipótesis sobre la permanencia de Triaca: ¿El Presidente lo respalda para no ceder, porque no tiene relevo o porque piensa sulfatarlo en esta ronda paritaria?

Triaca necesita un leading case para convalidar el 15% que determinó la Casa Rosada. Allí asoma la figura del “gordo” Armando Cavalieri, secretario general de Comercio. Tiene en su haber a casi 1,2 millones de trabajadores y le puede servir al ministro como bandera para agitarla ante sindicatos poco amigables. El escándalo le restó autoridad y los gremios buscan su cabeza.

No obstante, el segundo test match que tendrá Triaca será con el bancario Sergio Palazzo. Con ese sindicato, que ya anunció que no firmará ningún acuerdo que no contemple la inclusión de cláusula gatillo, asoma un nuevo desafío. Es más, también amenaza con sumarse a la convocatoria que lanzó Hugo Moyano para el 22 de febrero.