Time’s Up para Trump: la nominación de un conservador acusado de abuso a la Corte de EEUU

El Canciller - Comentarios

Estados Unidos está en vilo. Una decisión trascendental para el futuro del país sucederá en las próximas semanas cuando el Senado vote por la inclusión o el rechazo del pedido del presidente Donald Trump de sumar al Juez Brett Kavanaugh a la Corte Suprema de Justicia.

El candidato propuesto por el primer mandatario es un conservador y, si forma parte de la Corte, esta será en su mayoría republicana como lo es el mismísimo Trump. Tras la difusión de su nombre como reemplazante del jubilado Juez Anthony Kennedy, se empezó a debatir las consecuencias que traería una mayoría conservadora en el organismo dedicado a sancionar las leyes sobre derechos humanos. Sin embargo, todas las dudas se vieron potenciadas por un testimonio que cambió la mirada sobre Brett Kavanaugh.

En un año comandado por el movimiento feminista #MeToo y la iniciativa Time’s Up, que propone erradicar las políticas machistas, incluir una mirada de género y visibilizar las situaciones de acoso y abuso en la sociedad, una mujer acusó de abuso sexual al candidato de Trump.

La psicóloga Christine Blasey Ford le envió una carta a la Senadora Dianne Feinstein en la cual le relató una situación vivida en el último año de secundaria. Tanto Kavanaugh como Blasey Ford vivían en las afueras de Washington y frecuentaban fiestas en casas particulares. En una de ellas, Christine fue empujada a un cuarto contra su voluntad y el nominado juez, junto a su amigo Mark Judge, ambos ebrios, comenzaron a tocarla sexualmente y Brett se tumbó sobre ella con la intención de violarla.

En una distracción, ella logró empujarlo y salir corriendo de la habitación. La situación traumática que sufrió la acompañó durante los 36 años que pasaron desde ese momento. Sin intención de hacerlo público, la víctima dijo que quería ser “buena ciudadana” y dar a conocer estos hechos para que los jueces puedan tomar la decisión con todas las cartas sobre la mesa.

Su intento de preservarlo no funcionó, se conoció la noticia y en pocos días todo Estados Unidos estaba debatiendo sobre el tema sin conocer a la protagonista. Dos testigos validaron las versiones de Christine por la experiencia con el juez en la universidad.

Tras las acusaciones de falsedad por parte del partido republicano, la psicóloga decidió aceptar la invitación del Comité Judicial a una audiencia pública en donde pueda responder las consultas de los magistrados y relatar su versión de la historia.

Así lo hizo el jueves y se la pudo observar visiblemente compungida por los recuerdos que la atosigan aún hoy. Su discurso fue brutal y conmovedor. Provocó la compasión de tanto los demócratas como algunos republicanos y el apoyo de las famosas mujeres del movimiento Time’s Up por las redes sociales.

Luego llegó el turno del Juez Brett Kavanaugh de dar exposición. El candidato negó las acusaciones, se mostró enojado por el escrutinio público que sufre y pidió a los magistrados que le otorguen el título por el cual viene trabajando toda su vida.

La decisión no solo afectará políticamente al futuro de Estados Unidos si no que se marcará un antes y un después en el trato que se le da a la voz de las mujeres. El aval a los derechos de la mujer está en juego.

Sin embargo, esto se trata de conservadores contra innovadores. De un lado está el movimiento #MeToo y del otro The Federalist Society, el organismo que viene luchando hace 35 años por tener una Corte Suprema conservadora para volver a los origenes y evaluar nuevamente el matrimonio igualitario y el aborto. Esa fue una de las armas de campaña de Trump en 2016 para convencer a los votantes religiosos.

En la tarde del viernes, el Comité Judicial encargado de evaluar el caso votó 11-10 por la promulgación del nombramiento. De este modo, el Senado deberá votar para aceptar o rechazar a Kavanaugh como miembro de la Corte. Uno de los senadores que aprticipó del Comité exigió que se retrase una semana la sesión para que el FBI pueda realizar una investigación sobre el caso.