Tandil, “separatista”, se rebeló contra las fases y desató una nueva batalla entre Kicillof y la oposición

El municipio quiere implementar un sistema de "semáforos" para monitorear el curso de contagios. Dura respuesta del oficialismo y cruces con Juntos por el Cambio.
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Una nueva disputa entre el Gobierno nacional y la oposición de Juntos por el Cambio se encendió luego de que el intendente de Tandil, Miguel Lunghi, anunciara que su municipio dejará de utilizar el sistema de “fases” que estructuró Axel Kicillof para pasar a uno propio, con el que supervisará las medidas para contener al nuevo coronavirus.

Estamos ante un gran acuerdo entre todos los sectores de Tandil para establecer un nuevo modelo integral, planificado, ordenado y previsible, porque sabemos claramente que durante muchos meses más deberemos convivir y enfrentarnos a esta pandemia”, afirmó el jefe comunal de la Unión Cívica Radical.

Según indicó el jefe comunal, el nuevo sistema que configuró la ciudad para enfrentar las consecuencias de la pandemia del Covid-19 “establece claramente reglas, procedimientos y acciones que se irán adoptando en los próximos meses en el distrito”.

En concreto, el municipio buscar estar bajo la órbita del gobierno provincial y pasar a implementar un sistema en modo “semáforo”, con estadíos verde, amarillo y rojo.

  • Estadío verde: se permitirá el funcionamiento de todas aquellas actividades autorizadas o que hayan tenido protocolo sanitario aprobado para el desempeño de la actividad al 21 de agosto de 2020.
  • Estadío amarillo: las actividades mencionadas se reducirán en un 50% respecto del dictamen autorizado al 21 de agosto de 2020.
  • Estadío rojo: sólo funcionarán las actividades esenciales, hasta las 18:00. “Estará exceptuada de esa limitante la actividad de expendio de combustible, delivery, consultorios de profesionales de la salud, laboratorios y centro de diagnóstico”, especifica el decreto municipal.

“Separatista”, la dura respuesta del Gobierno de la Provincia

Tras ser notificada de la decisión de Lunghi, la administración provincial salió al cruce del radical con una fuerte terminología. En una conferencia de prensa, el jefe de Gabinete, Carlos Bianco, afirmó que cuando observó el borrador del decreto municipal, “no sabía si estaba escuchando a un dirigente de la República de Chechenia o de Cataluña, porque era un manifiesto separatista“.

Bianco respaldó al sistema de fases implementado hasta el momento, se mostró preocupado por lo que consideró “un aprovechamiento político” de la medida y disparó: “Si va a dejar de depender de la provincia que lo haga de manera completa y deje de depender de los recursos de la Provincia“.

Por su parte, la ministra de Gobierno bonaerense, Teresa García, resaltó que se trata de “una desobediencia a las normas que aplica Nación y provincia respecto al tratamiento de la cuarentena”. “Es como que si hubiera amurallado la ciudad y hubiera dicho aquí decido yo. Los intendentes controlan, en la cola de los bancos, de los supermercados”, expresó.

El respaldo de la UCR a Lunghi

Desde su cuenta de Twitter, la Unión Cívica Radical se hizo eco de las acusaciones de Bianco y apuntó contra gobierno de Kicillof. “Nos solidarizamos con el intendente Miguel Lunghi frente a los ataques que recibió por parte de funcionarios de Axel Kicillof. Confiamos en el accionar comunal y los ciudadanos de Tandil para enfrentar la pandemia”, redactaron.

En tanto, Mario Negri, jefe del bloque de Juntos por el Cambio en la Cámara de Diputados, sostuvo que los criterios para manejar la pandemia tienen que ser “solidaridad y responsabilidad”. “Si el gobierno de Tandil decidió generar un semáforo de riesgo según condiciones sanitarias objetivas, es un paso adelante. Salud y economía se protegen con buena gestión y no con discursos vacíos“, manifestó.