Tamara y Lourdes: conmoción por la muerte de dos policías en 24 horas

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El caso de Lourdes Espíndola conmovió a todas las fuerzas de seguridad y a todo el arco político, que se expresó en las redes sociales para darle fuerzas a la familia. Tiene muerte cerebral, confirmó el Ministerio de Salud de la Nación, del que depende el hospital de Palomar en el que estaba internada.

El último sábado, mientras esperaba el colectivo en la avenida Quintana y colectora del Acceso Oeste, Ituzaingó, para volver a su casa tras un día de trabajo, fue abordada por motochorros que la quisieron asaltar, le robaron el arma y le dispararon un tiro.

La joven tenía 25 años y estaba en pareja con Fernando Altamirano, de 34, quien también era policía. Vivía en Berazategui y tenía un hijo, que le había mandado un mensaje antes del incidente en el que le decía que la estaba esperando en la casa.

Según se pudo saber, Lourdes había entrado a la Policía Bonaerense tres años atrás, trabajaba como oficial del Comando de Patrullas de Moreno los días impares y como adicional cumplía tareas en el peaje Quintana B del Acceso Oeste.

“Me tiraron un tiro, me tiraron un tiro. Me muero, me muero, me muero”, dijo en su último audio, desesperado segundo después de recibir el disparo y en un intento por pedir auxilio.

“Es una situación muy difícil. Los médicos trabajaron profundamente, pusieron todo lo que tenían que poner, no tenemos quejas. Lamentablemente nos dijeron que tiene muerte cerebral”, dijo el padre de Lourdes, Juan Carlos Espíndola, en medio del dolor.

“Desde que iba a jardín su sueño era ser policía. Nunca se sacó eso de la cabeza”, dijo esta mañana en declaraciones a radio Mitre. “Los policías no están protegidos, el Gobierno debería preocuparse más, ver lo que pasa por dos pesos”, cerró.

El caso de Tamara Rodríguez

El mismo sábado perdió la vida Tamara Ramírez, también agente de la fuerza provincial, cuando intentaba defender a su papá de un hecho de inseguridad en la ciudad de Glew.

Daniel Alexis Vargas, de 18 años, entró a la vivienda que está cerca de la esquina de Los Patos y Aconcagua. Una vez adentro, se encontró con que en el domicilio había tres policías: los dueños del hogar, Tamara (26) y Mariano Albornoz (24), ambos de la fuerza local de Almirante Brown, estaban junto al padre de la mujer, el teniente primero de la policía bonaerense Serafín Ramírez.

Luego de asesinar a Ramírez, Vargas intentó escapar, aunque finalmente fue capturado. 

Los dos casos sacuden al mundo de la política y provocaron fuerte conmoción en la sociedad. A su vez, los funcionarios de Cambiemos salieron al unísono a dar el apoyo para las familias y ponerse a disposición.