Seis giros bancarios, una offshore y U$S 700.000: crece la sospecha sobre el partido de Argentina y Brasil del 2010 en Qatar

Dos años después del partido en Qatar, se realizaron seis giros bancarios hacia Seychelles. Quienes participan de la trama
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Ya en el 2015 existían reportes de autoridades suizas que indicaban que el partido entre Argentina y Brasil del 17 de noviembre del 2010 fue irregular. No por el resultado, que terminó 1 a 0 con un gol agónico del astro Lionel Messi ante 50 mil personas en el estadio Khalifa Internacional de Doha. Sino por su origen. Ahora, con la filtración planetaria de los Paradise Papers, comienza a cerrar el círculo del cómo y por qué del encuentro. Seis giros bancarios, una offshore y U$S 700.000 aparecen como elementos decisivos en la trama. ¿La hipótesis? Al ser tres semanas antes de la votación de la FIFA, que finalmente definió a Qatar como sede del Mundial 2022, el partido sirvió para comprar los votos de ambos países.

El Barclays Bank, uno de los principales bancos del Reino Unido, le envió una “urgente petición de información” al estudio Appleby, “uno de los estudios de abogados offshore más importantes”, preocupados por el escándalo FIFAGate. Las historias se de los Paradise Papers, que nació de la colaboración entre el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) y el diario alemán Süddeutsche Zeitung,  y el escándalo en la entidad futbolística mundial tienen mucho en común.

Según detalla el periodista Hugo Alconada Mon, el banco británico quería conocer “si ese dinero estaba vinculado con los sobornos transnacionales para conseguir los derechos del fútbol”. Técnicamente, dos de giros fueron realizados por Full Play Group, firma constituida por Hugo y Mariano Jinkis, y otras seis transferencias aparecían con el rótulo “Ligas Brasil y Argentina”.

La destinataria de los U$S 700.000 fue ESM Group Limited, creada por Appleby en diciembre del 2012 en Seychelles, otro énclave financiero-paradisíaco. ¿El propósito? la “comercialización y organización de eventos para entidades deportivas e intermediación de equipos para partidos”. ¿Quién era el único accionista y director de la compañía? Thomas Rungweber, un cirujano ortopédico alemán.

Una “amiga” con alto perfil

En la trama aparece una abogada llamada Tina Sabounati, que fue cabeza de Kantaro, una firma suiza de márketing deportivo, que quedó bajo la lupa por la Justicia helvética por estar vinculada al partido amistoso entre las selecciones argentina y brasileña. El Alemán admitió que “una amiga con alto perfil en el mundo de los eventos deportivos” era quién en realidad quería realizar el emprendimiento.

La triangulación

En el 2015 según La Nación, la investigación de Justicia suiza determinó que GSSG, una constructora qatarí, que financió y auspició el partido entre las selecciones, recurrió a la firma Swiss Mideast para coordinar los contratos. A su vez, esta empresa les giró  U$S8,6 nukkibes del partido a Kentaro.

Seis transferencias

La planilla del Barclays Bank dice que, bajo el rótulo “League of Brazil and Argentina”, la offshore ESM Group Limited recibió seis transferencias. En el 2013 recibió cuatro por US$ 239.978, US$ 174.978, US$ 99.978 y US$ 159.978 y dos en abril de ese año por US$ 9860 y U$ 7778. Sin embargo, según aclara Alconada Mon, “los Paradise Papers no revelan si el origen del dinero que recibió ESM Group Limited con el asunto “Ligas de Brasil y Argentina” tuvo alguna vinculación con el amistoso de esas dos selecciones en Qatar en 2010. Tampoco si tuvo que ver con partidos posteriores o si la referencia de los giros bancarios fue simplemente un disfraz”.