Se pone los cortos: con el gradualismo enterrado, evalúa Espert subirse al ring electoral en 2019

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En diálogo con ElCanciller, en diciembre del año pasado, el economista José Luis Espert no veía la luz al final del túnel que pregonaba el Gobierno de Mauricio Macri. Lejos de festejar el crecimiento de casi 3% del PIB de 2017, el autor de La Argentina Devorada afirmaba que, si no se llevaban adelante cambios estructurales en el país, tarde o temprano la debacle volvería con una nueva recesión. El liberal que quiere entrar a la cancha con la bandera de la ortodoxia.

En contraste con el optimismo de los egresados en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella -quienes desde redes sociales han minimizado la hipoteca que Luis Caputo encarna desde el Banco Central, el plan financiero e incluso los golpes que los mercados le asestaron a Macri-, Espert asegura que a la Argentina se le están escapando las últimas oportunidades. Tal vez por su rol académico como profesor de la UCEMA, no guarda muchos elogios para la Di Tella, el centro de poder que reemplazó a la UBA en muchas oficinas del Gobierno. “Macri al Gobierno, la UTDT al poder”, escribió en sus redes hace más de un año.

Con 30 años de una trayectoria que incluye desde papers académicos hasta visitas a programas de televisión del prime time, no se puede decir que Espert sea un hombre sin sus ideas claras ni que se haya puesto muchas camisetas. Siempre desde el llano, critica hace tres décadas lo que para él son los grandes desbarajustes de la economía argentina y que en su libro le adjudica a tres autores: los empresarios prebendarios, la corporación política y el sindicalismo mafioso.

Aunque no es invitado a la mesa chica del Gobierno, al Presidente le molesta su opinión. Cuando acusó a Cambiemos de hacer “kirchnerismo de buenos modales”, Macri usó su frase sin mencionarlo para aducir que su modelo económico es el gradualismo, enterrado por su fracaso, tarde y mal.

Si bien para muchos le otorga alguna credibilidad a sus ideas, otros critican al economista por nunca haber metido los pies en el barro y siempre insultar desde la tribuna. “Para mí vos sos como el Tano Pasman, sos parte del folklore, todos te miramos, sos un tipo que rezonga mucho, pero cuando te pongas los cortos te desgarrás en el primer córner”, le dijo una vez el diputado Nicolás Massot en el programa de Mirtha Legrand.

Ahora, cinco meses después de la chicana del diputado de Cambiemos, Espert deslizó la posibilidad de algún tipo de participación política en 2019 para, como siempre manifiesta, ayudar a llevar adelante los cambios que necesita el país y que, en sus palabras, nadie se atreve a realizar.

No se conoce si finalmente buscará ocupar un cargo o si otra vez decidirá participar desde el llano. Para los que militan la misma causa que el economista y buscan desligar a Cambiemos del adjetivo liberal -algo que el kirchnerismo y la izquierda suelen manifestar-, es necesaria una propuesta que de verdad haga cambios serios en el sistema laboral, impositivo y comercial del país. Desde la izquierda al centro, todos arguyen que las cuentas de los ortodoxos sólo cierran en los papeles y, cuando se chocan con la realidad, producen más crisis y recesión. Pero hay quienes quieren ponerse los cortos y probar lo contrario.