Se desentiende el Senado de la marea verde, rechaza el proyecto y posterga su debate hasta 2019

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Después de una sesión de 17 horas, la Cámara de Senadores rechazó el proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo que contaba con la media sanción de Diputados. Lejos de lo que ocurrió en la Cámara baja, no hubo sorpresas en la votación y el resultado final coincidió con las cifras del poroteo previo: 38 votos en contra, 31 a favor y dos abstenciones.

Con el correr de las horas, los senadores que representaban al sector de los “pañuelos verdes” comenzaron a dar por descontada la derrota al notar que ningún congresista había decidido cambiar su voto. En ese sentido, los discursos de cierre de los jefes de los dos principales bloques que acompañaban la iniciativa, Miguel Ángel Pichetto, de Argentina Federal, y Cristina Fernández de Kirchner, de Unidad Ciudadana, apuntaron a reconocer que la ley no saldría.

A lo largo del debate expusieron unos 62 senadores (contando a los jefes de los bloques). Debido al rechazo de la iniciativa, este proyecto de ley o alguno similar no podrá tratarse hasta el primer día de marzo del año que viene, cuando se reinicie el período legislativo. De todos modos, quienes impulsan la ley reconocen que en 2019 será difícil retomar la discusión debido a que no habrá cambios en la conformación del Congreso y será un año electoral.

La única definición de último momento fue la del peronista tucumano José Alperovich, quien estaba entre los senadores que no habían revelado su voto hasta hoy y finalmente se decidió en rechazo de la iniciativa. Como complemento, en caso de empate habría definido la vicepresidente Gabriela Michetti, una de las principales detractoras del proyecto.

Cambiemos es la fuerza que más votos negativos aportó

El rechazo a la ley en la Cámara alta estuvo empujado, principalmente, por los representantes del oficialismo. De los 25 senadores de Cambiemos, 17 votaron en contra del proyecto y ocho a favor. En tanto, 12 senadores del PJ acompañaron la medida contra 11 rechazos. Por otro lado, Unidad Ciudadana acompañó la “marea verde”: de sus nueve representantes, ocho votaron a favor y sólo se opuso la rionegrina Silvina García Larraburu.

El colectivo feminista apostó a copar las calles para producir un golpe de efecto en el Senado. Sin embargo, a pesar de la larga vigilia y las masivas movilizaciones, ningún senador decidió cambiar su postura. Los “celestes”, por su parte, también se agruparon en las inmediaciones del Senado, aunque en una congregación de menor envergadura.

A pesar de la votación negativa, el interés que despertó el proyecto quedó reflejado en las importantes movilizaciones a favor y en contra que se realizaron en las calles en los últimos cuatro meses. Más allá de la derrota, el colectivo feminista entiende que la legalización del aborto será aprobada tarde o temprano y varios senadores coincidieron en que la “ola verde” es imparable.