Se corta sola Margarita para subirse a la denuncia de El Destape por los aportes

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Margarita Stolbizer no aparece, en estos tiempos, como una de las protagonistas de la agenda política. Ni en la crisis económica, ni en los temas de interés social e institucional como la legalización del aborto o el rol de las Fuerzas Armadas ha podido encontrar un lugar de visibilidad que le reditue políticamente y la devuelva a la arena caliente de un país al límite.  Mientras define cuál será su rol el año próximo, define alianzas y revé su relación con Sergio Massa, ensaya una vuelta a escena en el terreno donde construyó su perfil público: las denuncias por corrupción

Así, la líder del GEN se cortó sola para subirse a la investigación del periodista Juan Amorín en El Destape, sobre supuestas irregularidades en los aportes en la última campaña electoral de Cambiemos: presentará un escrito ante el juez federal Sebastián Casanello, en el que pide ser aceptada como amicus curiae (amigos del tribunal) con el objetivo de denunciar 150 nuevos casos de presuntos aportes truchos, un número menor comparado con los presuntos siete mil casos investigados por el sitio de noticias.

Alejada de Sergio Massa y meses después de una alianza que no cumplió con sus expectativas, Stolbizer reaparece, muy oportunamente, en un papel protagónico para pegarle al Gobierno con expedientes en mano en la puerta de Comodoro Py.

¿Cómo será su futuro político? A pesar de que públicamente niega una ruptura en la alianza con el líder del Frente Renovador, abrió la puerta a las charlas con “nuevos espacios” de cara a las elecciones de 2019: hay sintonía con el socialismo de Miguel Lifschitz y con el radicalismo díscolo de Martín Lousteau y Ricardo Alfonsín (en el que se podría incluir al exfiscal anticorrupción Manuel Garrido).

Por las dudas, no se decide a romper el vínculo con el tigrense.  “Cuando un dirigente o un partido pierde una elección tiene la obligación de repensarse a sí mismo, y Massa lo ha hecho durante este tiempo”, lo elogió hace dos semanas en LN+, y agregó:  “Desmiento alejamientos y rupturas con Sergio Massa, vengo de estar con él. Tengo con Massa la misma visión respecto de cómo nos paramos frente al Gobierno”.

En esa entrevista, confirmó que mantuvo reuniones con Lifschitz, Lousteau y Alfonsín (también mostró sintonía con el neurólogo Facundo Manes), y calificó al radicalismo como su “espacio de pertenencia histórica”.

Antes, entrevistada por Luis Novaresio en La Red, había destacado la necesidad de darle visibilidad a los encuentros con “otros partidos políticos” con los que tiene “determinada afinidad” para terminar “con la lógica perversa de Cambiemos o el kirchnerismo”.