Rial, ¿en qué te han transformado?

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Durante esta semana, Intrusos, el programa de chimentos más visto de la televisión argentina, se convirtió en el centro de escena feminista. Jorge Rial, el rey del periodismo de espectáculos, pasó de ser uno de los más señalados por pregonar un mensaje misógino y machista a mostrar al aire la remera de la lucha por el cupo laboral trans, conducir un programa con el pañuelo verde de la campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito atado a su muñeca y a discutir su despenalización.

“La ley de matrimonio igualitario se conquistó, en parte, gracias a la televisión. Cosa que con el aborto legal, seguro y gratuito no pasa”, aseguró la periodista Luciana Peker, la última en ser invitada por Rial y su panel en esta ronda de feministas por la que pasaron Florencia Freijo, Malena Pichot y Julia Mengolini. La respuesta del conductor fue contundente: “Yo me comprometo a dar ese debate”.

Se dice que Intrusos está caracterizado por tener una audiencia de “amas de casa”. De ser así, quizás sea más valioso todavía el mensaje feminista en televisión: es necesario que las amas de casa lo escuchen. Hay aguafiestas que en estos días se encargaron de revisar el historial de Rial y aprovechar para echárselo en cara. No se nace feminista. Se llega a serlo.

¿Prefieren que Rial siga siendo machista y misógino porque siempre lo fue? Nadie está seguro de que esta nueva faceta suya no sea solo una puesta en escena para subir el rating. La reflexión de la guionista Carolina Aguirre fue contundente: “Pensar que Rial usa a las feministas para hacer rating y no que las feministas usan el aire carísimo de Rial para difundir y concientizar, habla del machismo de ustedes. ¿Por qué piensan que el único que aprovecha y es vivo es el tipo y que las minas somos boluditas usadas?”.

Las claves fueron los casos de acoso y abuso sexual denunciados, como el de Juan Darthés a Calu Rivero, y los pifies léxicos de los famosos, como Araceli González, a la hora de explicar qué es el feminismo en la televisión. Pero el momento bisagra fue la entrega de los Golden Globes, donde reinó el ambiente de denuncia contra la violencia machista y la organización de las mujeres, todas vestidas de negro.

Hay aguafiestas que se encargaron de revisar el historial de Rial para echárselo en cara. No se nace feminista. Se llega a serlo.

A menos de un día de que la revolución de las mujeres en Estados Unidos cope la escena mundial, Cacho Castaña bromeó en el aire de América: “Si la violación es inevitable, relájate y goza”. El programa, en vivo, siguió como si nada. Esa fue la trompada que dejó nocaut a la televisión argentina por no seguir la agenda de Hollywood.

A no envalentonarse con la ola feminista en Intrusos: la televisión argentina necesita mujeres con perspectiva de género en todos los canales, a toda hora y hablando de todos los temas. Debe ser transversal. Mientras tanto, vamos ganando batallas. Lo más importante es que no hay vuelta atrás.