Renuncia Arroyo Salgado a la querella por la muerte de Nisman, una causa sensible para el Gobierno

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De manera sorpresiva, Sandra Arroyo Salgado renunció hoy a la querella de la causa por la muerte de Alberto Nisman. En una decisión que generó un fuerte impacto y hasta algunas sospechas, la jueza federal y exesposa del fallecido fiscal argumentó que fue para proteger a su familia ante las amenazas que todavía hoy sigue recibiendo.

En el escrito que presentó ante el juez Julián Ercolini, Arroyo Salgado sostuvo que su decisión “se impone, a esta altura ya impostergable, ante la necesidad de adoptar medidas tendientes a garantizar la protección y salvaguarda del núcleo familiar” de Nisman.

La jueza hizo hincapié en el “impacto emocional” causado por la muerte del extitular de la UFI AMIA, “cuyas secuelas persisten al día de hoy”. También mencionó “el apremio de reconstruir, en la actual coyuntura, el proyecto de vida personal, familiar y profesional resquebrajado”.

También remarcó que debe lidiar con un “escenario de amenazas previas y posteriores al hecho y recurrentes al día de la fecha, a cuyo esclarecimiento no se ha podido llegar aun”. Según Arroyo Salgado, “el impacto político institucional del caso” y “los posibles actores en juego” la llevaron a “priorizar la paz y espiritualidad del núcleo familiar”.

Sin embargo, sí continuará al frente de la querella la madre de Nisman, Sara Garfunkel, lo que hizo sospechar a la defensa de Diego Lagomarsino, por ahora el único procesado en la causa. La fiscalía federal siempre estuvo alineada a los pedidos que hizo Garfunkel, por lo que la salida de la exesposa del fiscal no cambia nada en términos judiciales, por ahora.

De hecho, en el escrito presentado hoy, Arroyo Salgado aclara que su decisión “no implica renunciar a los derechos que la ley acuerda a las víctimas en el proceso penal”, con el objetivo de que la notifiquen en cada paso formal relacionado con el proceso judicial y los imputados.