Renegociación de la deuda, por videoconferencia: los efectos del coronavirus en los planes de Guzmán

El ministro no hará la gira por Nueva York, Londres y Tokio para dialogar de primera mano con los acreedores. Argentina obtuvo un préstamo del Banco Mundial para combatir la enfermedad.
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La Organización Mundial de la Salud declaró este miércoles como una pandemia al coronavirus y Martín Guzmán decidió no viajar al exterior para reestructurar la deuda con los acreedores privados. El ministro llevará adelante las negociaciones con los bonistas por videoconferencias.

Guzmán debía volar la próxima semana a Nueva York, Tokio y Londres para iniciar las charlas con diversos fondos de inversión, previo a dar a conocer la oferta para reestructurar los pasivos.

Fuentes oficiales indicaron a El Canciller que frente a la crisis en los mercados financieros por el brote del coronavirus, que llevó a las tasas a un derrumbe radical, el Gobierno nacional podría presentar una quita agresiva a los bonistas privados, e incluir nuevos bonos que paguen 10% con una garantía de repago.

La semana pasada, Guzmán recibió en Buenos Aires a varios fondos de inversión, entre ellos Fintech, BlackRock, Pimco, Gramercy y Ashmore. En esas reuniones, no brindó mayores definiciones sobre la propuesta que realizará, según el cronograma oficial, en la última semana de marzo.

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El lunes por la noche, Alberto Fernández firmó un decreto para que el ministro pueda abrir el proceso de reestructuración. Allí, lo autorizó a negociar con los acreedores 68.842 millones de dólares, que representan dos tercios de la deuda total con los tenedores privados.

Préstamo del Banco Mundial

En el marco de la reunión del Gabinete Económico que encabeza Guzmán todos los miércoles, se acordó que el Ministerio de Salud y la Secretaría de Asuntos Estratégicos concertaran un préstamo con la entidad bancaria para paliar los efectos del coronavirus en el país.

Según consignó NA, en el encuentro Guzmán informó sobre las conversaciones que mantuvo vía Skype con ministros de economía de otros países para analizar la situación y los efectos económicos que está generando el COVID-19 a nivel global.

Además, el ministro de Economía detalló que en dichas conversaciones “se discutieron las alternativas dirigidas a la política monetaria y a la política fiscal, destacando la importancia de inyectar plata dentro de la economía”.