Reforzado: sale Boudou de Ezeiza, ratifica su lucha política e inicia la guerra contra la Justicia

Después de estar 70 días recluido, quien fue segundo de Cristina fue puesto en libertad. Ansioso por el reencuentro con su mujer, aprovechó las cámaras para transmitir su mensaje: "El poder judicial está haciendo un abuso".
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El ex vicepresidente Amado Boudou recuperó su libertad este viernes a las diez de la noche después de haber estado 70 días recluido en el Complejo Penitenciario Federal de Ezeiza por una prisión preventiva dispuesta por el juez federal Ariel Lijo. En sus primeros minutos libre, quien fue vice de Cristina Fernández de Kirchner disparó contra la Justicia y sembró la semilla de la vuelta a la lucha política.

“Quiero volver a mi casa y ver a mi mujer que fue una compañera muy importante”

Apurado por reencontrarse con su mujer, Mónica García de la Fuente, con quien espera mellizos, el ex vice aprovechó las cámaras para atacar a la justicia y pedir por la libertad de sus compañeros que continúan presos. Además, Boudou reafirmó su compromiso con la política. Al ser consultado sobre si regresaría a la actividad, respondió: “Nunca me fui. No puedo regresar a donde nunca me fui”.

“El Poder Judicial es un sistema que está dando vuelta la presunción de inocencia. Tiene que ver más con el escarnio que con la Justicia. El Poder Judicial está haciendo abuso”, afirmó Boudou.

En la misma línea con las declaraciones de su amigo José María Núñez Carmona ayer, el ex vicepresidente remarcó que recibió un trato respetuoso en Ezeiza. Sin embargo, dijo que el mismo no fue “con simpatía” y que pasó los últimos 70 días “en un penal de máxima seguridad sin ningún privilegio”.

“He pasado estos días con mucha tranquilidad y fe, muy convencido de lo que fueron los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner”

La libertad de Amado Boudou será bajo palabra. El ex vice no deberá llevar una tobillera de rastreo pese a que Leopoldo Bruglia lo postuló -pero quedó en minoría por los votos en contra de los magistrados Eduardo Farah y Rodolfo Pociello Argerich-.

“No quiero ocuparme de mí, sino de los compañeros y las compañeras que están detenidos con prisión preventiva. Son perseguidos”