Reencuentro entre Alberto, Larreta y Kicillof por la pandemia en una jornada con récord de casos (y la disputa de la coparticipación de fondo)

Los jefes del oficialismo y la oposición buscaron retomar el diálogo tras la quita de fondos a la Ciudad. El gobierno nacional ampliaría las habilitaciones para el sector gastronómico.
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En medio de la tensión reinante por el -doble- recorte de los recursos de la coparticipación federal a la Ciudad de Buenos Aires, Alberto Fernández se reunió en la Quinta de Olivos con Horacio Rodríguez Larreta y Axel Kicillof para definir la nueva extensión del aislamiento social, preventivo y obligatorio en el AMBA. El jefe de Gobierno llegó acompañado por Diego Santilli, se vio primero con el gobernador bonaerense y luego tuvo una cumbre a solas con el Presidente, donde se especula que el temario excedió al Covid-19.

El encuentro es el primero que mantuvieron cara a cara el primer mandatario y el alcalde porteño luego de que ocho días atrás Fernández anunciara, de forma intempestiva, la poda de fondos a la Capital Federal para transferirlos a la provincia de Buenos Aires. Este jueves, la disputa escaló con la presentación de una demanda a la Corte Suprema de Justicia por parte de la Procuración General de la Ciudad, contra el Gobierno nacional, para que el máximo tribunal declare la inconstitucionalidad del decreto. Pero, además, el jefe del Estado presentó un proyecto de ley en el Senado para cercenar aún más el dinero que le corresponde a la CABA.

Pese a enfatizar públicamente su enojo por la situación, Larreta había asegurado que el diálogo con la Nación continuaría en el marco de la gestión de la crisis sanitaria por la pandemia del coronavirus, que este jueves volvió a golpear al país con un récord de 12.701 contagios -y 345 nuevas muertes en las últimas 24 horas-. Más allá de que el foco del cónclave fue la evaluación de las medidas para continuar con el ASPO en la región metropolitana, hubiese sido ilógico que el tema de la coparticipación no se tocara dentro de la residencia presidencial.

Las deliberaciones para extender la Fase 3 en la Capital y la Provincia comenzaron el miércoles con una reunión de menos de una hora entre las autoridades de ambos distritos que contó con la presencia del jefe de Gabinete de la Nación, Santiago Cafiero. Fue luego de que el martes el ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, criticara en duros términos a la administración porteña por las más recientes aperturas comerciales.

“Le seguiré pidiendo a la Ciudad de Buenos Aires que sea solidaria, como fue el país con ella en el principio, cuando el problema era de la Ciudad de Buenos Aires y se hizo una cuarentena para todo el país. El problema es que no hay control sobre las aperturas, y el movimiento de personas es muy fuerte. ¿Los bares? Es muy difícil controlarlos por su propia esencia, y si usted no puede controlarlos, no puede hacer la apertura“, fustigó.

Pese a las rispideces, Larreta fue a Olivos con la premisa de que Fernández y Kicillof avalen la habilitación de terrazas y patios internos en los locales gastronómicos, un punto que la Nación rechazó cuando dio luz verde para la reapertura de restaurantes y bares en la Capital, a fines del mes de agosto. Los números sanitarios de la última semana sustentan el pedido: en los últimos cinco días, CABA no había superado los 1.000 casos diarios. Este jueves registró 1.156.

También buscarán, con menos ilusión, que levanten el pulgar para el regreso de las clases presenciales en espacios abiertos, luego de que el ministro de Educación nacional, Nicolás Trotta, se comprometiera a analizar el protocolo presentado por su par porteña, Soledad Acuña. El objetivo es reinsertar a los 6500 chicos de la Ciudad que quedaron fuera del sistema desde la instauración de la cuarentena. ¿La tensión por la coparticipación llevará a Fernández a ceder frente a los pedidos de Larreta?

La administración de Kicillof no prevé mayores cambios a la etapa actual, más allá de que el ministro de la Salud bonaerense, Daniel Gollan, remarcó públicamente en los últimos días una estabilización de los contagios en el distrito más populoso del país. Misma tesis destacó ayer su segundo, Nicolás Kreplak, al afirmar que “pareciera ser que hay un comienzo de descenso, lo cual nos obliga a mantener las condiciones”. El último reporte en la Provincia desmintió esas proposiciones, con 6.319 nuevos casos.