Reeditar el 2015: la esperanza de Macri en Córdoba

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La incertidumbre rodea al escenario de las PASO. Las dos principales fuerzas realizan sus últimos actos en los grandes centros urbanos del país. Como en 2015, Córdoba se erige como la provincia clave para inclinar la balanza hacia uno u otro lado. Alberto Fernández llegará a las elecciones del domingo con cuatro visitas en un mes a la provincia que gobierna Juan Schiaretti. Mauricio Macri viaja este miércoles para cerrar un acto cuyo anfitrión es el diputado Mario Negri, optimista respecto a los comicios en su distrito luego de haber recibido los últimos números del estudio de Federico Aurelio.

Reeditar lo hecho en 2015. Esa es la apuesta del oficialismo en la provincia que configuró la victoria de Macri frente a Daniel Scioli. La tierra del 53% en la primera vuelta y 72% en el balotaje. Es un 8,7% del padrón nacional y la mayor arena de indecisos concentrados.

En Córdoba sobrevuelan ideas contradictorias: el rechazo a un kirchnerismo que gobernó 12 años dándole la espalda y la preocupación por un macrismo cuyos índices macroeconómicos y tasa de interés chocan de frente con las necesidades de los industriales. El votante cordobés, dicen los especialistas, no quiere prebendas ni discursos clientelares, sino un gobierno que lo deje hacer en paz.

Con esa expectativa de repetirse es que viaja Mauricio Macri a Córdoba a cuatro días de las PASO. El anfitrión del acto será el diputado Mario Negri, que augura una excelente elección de Juntos por el Cambio. Su optimismo se debe a que los números de la última encuesta de Aurelio arrojan que JxC sacará más de 50% en las PASO. Roberto Lavagna y José Luis Espert se estarían debilitando. Quienes lo conocen, aseguran que Schiaretti está jugado por Macri, lo diga o no públicamente.

Fernández desembocará por cuarta vez en un mes. La primera fue el 10 de julio. Ese día se propuso conquistar a los cordobeses e instalarse allí si es necesario. Volvió una semana después para recibir el apoyo de intendentes juntos al senador delasotista Carlos Caserio. La última visita fue la semana pasada, cuando viajó junto a Felipe Solá. En el viaje de este jueves cerrará la campaña de la lista del Frente de Todos, que encabezan Eduardo Fernández y la camporista Gabriela Estévez.

Los números en Córdoba


Históricamente, Córdoba fue la provincia de la resistencia al kirchnerismo. En 2003, Néstor Kirchner obtuvo apenas un 10,8% de los votos, 12% menos de los que consiguió a nivel nacional. El más votado fue Carlos Menem con 28,4%. Lo mismo sucedió en 2007, la fórmula Cristina Kirchner-Julio Cobos sacó 23,8% (21% menos que a nivel nacional), perdiendo contra Roberto Lavagna (35,31%).

La primera victoria llegó en 2011, con el famoso 54% de los votos de CFK. Pese a que el FPV sacó casi 20 puntos menos que a nivel nacional (37,2%), fue la fuerza más votada. En 2015 Córdoba volvió a erigirse como la provincia del antikirchnerismo: el líder de Cambiemos sacó 53,2% contra un 20,4% de Sergio Massa -que había competido en las PASO con el entonces gobernador José Manuel de la Sota- y apenas 19% para Daniel Scioli. En el balotaje, la brecha se amplió. Macri fue elegido por el 72% de los cordobeses. La diferencia a nivel nacional (680 mil votos) fue menor a la del distrito (900 mil).

A pesar de estos resultados, las elecciones provinciales del 12 de mayo de este año encendieron alarmas en el oficialismo. Schiaretti fue reelecto con un 54% de votos contra un oficialismo que fue dividido debido a que no hubo acuerdos entre los candidatos Mario Negri y Ramón Mestre (que sacaron 17,8% y 11%, respectivamente. Sumados, casi 28%). El oficialismo confía en que dentro del electorado que eligió al actual gobernador hay una importante cantidad de votos antiperonistas e incluso algunos “macristas” desencantados con la hecatombe que rodeó al armado electoral del partido en el distrito.