Recoleta, Rio Gallegos y Calafate: las casas de Cristina en la mira de Bonadio

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Tras varias semanas de negociaciones, una sesión fallida y una marcha que tuvo el beneplácito oficial, el Senado cumplió con el juez Claudio Bonadio y aprobó por unanimidad los allanamientos a Cristina Fernández de Kirchner, solicitados en el marco de la causa que la investiga como jefa de una asociación ilícita.

Una vez finalizada la votación, la presidenta de la Cámara Alta y vicepresidenta de la Nación, Gabriela Michetti, anunció que por haber concluido la misma después de las 20 horas, la comunicación -firmada y aprobada bajo el poder que le concede su cargo- será presentada ante el magistrado “a primera hora” del jueves.

De esta manera, los allanamientos a la ex Presidenta se realizarían antes del mediodía y en simultáneo en sus tres domicilios: Juncal 1306, en Recoleta; Mascarello 441, en Río Gallegos y; calle Padre de Agostini y calle Los Tehuelches, en El Calafate.

Asimismo, el juez federal no tiene condicionamientos particulares más que aquellos que la ley le indican, ya que a la hora de votar en particular algunos límites y pedidos expresos de la comisión de Asuntos Constitucionales, el Senado se volcó contra Cristina.

Si bien es sabido que en dichos allanamientos no se obtendrán elementos contundentes ni determinantes para la causa, es un paso obligatorio que la Justicia debe efectuar para corroborar datos y detalles de los testimonios ofrecidos por el club de arrepentidos que milita el fiscal Carlos Stornelli y el cual fundó con el suboficial Oscar Centeno.

Sobre las últimas horas del miércoles, cientos de militantes kirchneristas se acercaron a la intersección de las calles Juncal y Uruguay para manifestarle su apoyo a la ex Presidenta, cantar contra el Gobierno y realizar una vigilia a la espera de que la Justicia se presente en el lugar.