“Rechazamos esta medida absolutamente negativa para los argentinos”: qué dijo la Mesa de Enlace para justificar el paro de 72 horas contra el Gobierno (sin Coninagro)

La entidad que comanda Carlos Iannizzotto consideró, en contraposición a la medida de fuerza adoptada, que "el delicado escenario social no tolera un paro".
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Luego de largas deliberaciones, la Mesa de Enlace que nuclea a las cuatro principales entidades agropecuarias argentinas anunció este martes que lanzará un paro de 72 horas en la comercialización de granos, para rechazar la suspensión de las exportaciones de maíz que dictó el Gobierno nacional. El cese de actividades se hará entre el lunes y el miércoles de la próxima semana.

La definición se concretó luego de seis horas y media de discusión virtual -entre lunes y martes- y no encontró consenso entre todas las asociaciones rurales. La Sociedad Rural, Confederaciones Rurales Argentinas y Federación Agraria resolvieron la modalidad de la medida de fuerza, pero los cooperativistas de Coninagro decidieron no adherir a ese tipo de protesta.

A través de un comunicado, los dirigentes le pidieron a la administración de Alberto Fernández “revisar esta medida absolutamente negativa para los intereses de todos los argentinos” y dejaron sentado que “las cuatro entidades que integran esta Comisión rechazamos el cierre del registro de exportación de maíz por tratarse de una medida absolutamente perjudicial para el campo y para la Argentina en su conjunto”.

No obstante, agregaron: “Así como hemos trabajado sobre los consensos, también hemos sido respetuosos de la autonomía que tiene cada una de las entidades al interior de sus órganos de gobierno, y de las divergencias que puedan surgir de esa autonomía en cuanto a la forma de manifestar el malestar compartido. Como ha venido sucediendo desde su creación, en la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias hemos procurado trabajar siempre sobre las coincidencias que existen quienes la conformamos”.

La objeción de Coninagro

No es momento de parar, pero sí de reclamar. No adherir al cese de comercialización es una medida a favor del país, no a favor del Gobierno. Consideramos que hay que agotar hasta la última instancia de diálogo. No creemos que un problema grave se solucione con otro conflicto“, sentenció el presidente de la entidad, Carlos Iannizzotto.

“Expresamos nuestro desencanto con medidas impositivas, financieras e intervencionistas aplicadas incisivamente por el Gobierno, puesto que ello genera un profundo descontento e incertidumbre en el sector agroindustrial. En esa tesitura, solicitamos al señor presidente de la Nación, Alberto Fernández, y su equipo económico, nos conceda con prontitud una audiencia para que podamos escucharnos“, añadió.

La premisa de los dirigentes rurales era otorgarle un marco institucional a decenas de movilizaciones y reclamos que se suscitaron en distintas regiones productivas luego del anuncio de intervención oficial en el mercado de granos, el pasado martes 30 de diciembre. En una suerte de boicot propio, los agricultores que organizaron las manifestaciones les pidieron a su pares que no vendan el grano a menos de $19.000 la tonelada.

Luego de los inconvenientes comerciales registrados en el mes pasado por los conflictos gremiales, algunos productores se vieron apremiados para vender mercadería y poder enfrentar obligaciones impostergables. La decisión que tomó Coninagro, en parte, obedeció a no poner en riesgo la situación financiera de las pequeñas empresas agrícolas. “Consideramos que el delicado escenario social no tolera un paro“, aseguró Iannizzotto.

La Casa Rosada había basado su decisión de suspender las exportaciones de maíz en “la necesidad de asegurar el abastecimiento del grano para los sectores que lo utilizan como materia prima en sus procesos de transformación”. Es decir, la producción de proteína animal como carne de cerdo, pollo, huevos, leche y feedlot, donde el cereal representa un componente significativo de sus costos de producción.