El dólar competitivo que dejó la devaluación de 2018 no hizo subir a las exportaciones. En tanto, la era Cambiemos acumula más días de recesión que de crecimiento económico y el frío prolongado de los números dejará -aproximadamente- una merma de 4% del PBI para el final del mandato de Mauricio Macri. En ese sentido, cae entre los empresarios el miedo a la economía kirchnerista y el exministro Axel Kicillof respondió con un guiño a la derecha.

En los últimos días, el dólar se desprendió de la banda inferior de Guido Sandleris, que eligió bajar la tasa de interés en lugar de dejar caer al tipo de cambio y salir a comprar divisas. La rentabilidad de las Leliq se ubica por encima del 60% y se mantiene como la más alta -por mucho- de la región.

La balanza comercial registró en octubre un leve superávit, sólo explicado por la caída abrupta de las importaciones. El desplome de compras al exterior tiñó los números de verde pero cayó la idea de una explosión de ventas al mundo que trajo el acelerado aumento del tipo de cambio. Las cámaras empresariales sostienen que las exportaciones no dependen sólo del dólar y aseguran que se necesitan cambios en el sistema tributario.

En septiembre, la actividad económica cayó 1,9% contra agosto. En promedio, según los números que publica el Indec a través del EMAE, para 2019 la economía argentina se habrá achicado 1% por cada año de mandato de Macri.

"Hay que defender la rentabilidad de las empresas”, aseguró exministro de Economía Áxel Kicillof el domingo. Un día antes, el empresario y productor Gustavo Grobocopatel remarcó que no le preocupa que Cristina Kirchner vuelva a ser presidenta y opinó que Macri hizo cosas que "no funcionaron muy bien”.

Para algunos empresarios, la recesión permanente de Cambiemos hace caer el miedo a la vuelta de Cristina. Sin embargo, el Gobierno sostiene que la desconfianza internacional se debe justamente al temor de invertir en un país y que las reglas de juego cambien abruptamente.