Rattazzi, el embajador mediático de los industriales que festeja la explosión del dólar

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Pocos son los que ganan en la corrida cambiaria. Mientras el salario real de los trabajadores se desploma y la inflación se recalienta, el campo y una parte del sector industrial celebran el aumento del dólar. Pero sólo uno lo hace en público. El presidente de Fiat en Argentina, Cristiano Rattazzi, pide un dólar libre y que se dejen de usar reservas. El exportador que descorcha champagne en medio de la crisis.

Descendiente de la poderosa familia Agnelli, creadora del imperio Fiat. Su billetera está totalmente dolarizada: depende de la exportación de autos y, en segundo término, de los ingresos del campo “Los Cardos”, ubicado en Balcarce. Dirigente de la Unión Industrial Argentina, es fiel a su sector y no teme a las críticas de los pesificados.

En la previa a la jornada de hoy, en la que el dólar viene escalando casi un 15% y se acomoda en la línea de los $40, el empresario aconsejó darle rienda suelta. “¿Por qué no lo liberan y lo vemos? Yo no lo veo a más de 34 o 35 pesos, sinceramente. Pero libérenlo y dejemos de usar reservas nuestras para esta lucha bastante inútil”, sostuvo.

A principio de año, fue el primero en sumarse al club de los $26, integrado por aquellos empresarios que exigían competitividad y “lloraban” -en términos del exministro de producción, Francisco Cabrera- para poder exportar. “Yo veo que las pymes tienen que exportar más e importar menos. Y un dólar más alto quiere decir más exportaciones. Para la gente que está sin empleo, me parece bueno que la salida sean muchas exportaciones. Con un dólar a $20 no se exportaba nada”, remarcó hoy.

Lobbista por ADN, tiene fotos con casi todos los presidentes y nunca falta a una reunión del Círculo Rojo. Provocador, aboga por su sector en todas las entrevista. Cuando la divisa estaba a $14, exigió que llegue a $20. Cuando alcanzó su objetivo, no se conformó y militó por los $26. Hoy festeja que con $100 se pueden comprar us$2,5 pero su insaciabilidad lo hará no permanecer contento mucho tiempo.

Aunque asegura que el Gobierno está “cambiando” el país, acepta que ese proceso pueda ser doloroso y que la crisis “la pagamos entre todos”. El tipo de cambio le saca una sonrisa que no puede disimular y, por momentos, tampoco quiere. En ese sentido, la sangre Agnelli lo lleva a acompañar a Macri -casi- el final. Sin embargo, y tal como ya lo ha logrado en otras ocasiones, por el bien de su amada Fiat, el candidato al que abrace en 2019 puede variar de acuerdo a la coyuntura.