Radio acotado y pesimismo: buscan al ARA San Juan en medio de internas

Baterías averiadas, reparaciones de medio término y estado de abandono absoluto. Entre esos ingredientes se mezcla el intento de dar con el submarino perdido en el océano. Un operativo posible por las potencias extranjeras.
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Lejos quedaron los miedos y el pesimismo por intentar hallar el submarino ARA San Juan antes del día siete. El miércoles 22 de noviembre, exactamente una semana después de que diese la última comunicación con el submarino, el vocero de la Armada, Enrique Balbi, abrió la llave de las dudas. “Lo de los siete días es un dato muy teórico”, anunció.

Hoy, luego de doce días sin noticias de la nave, la búsqueda continúa. Mientras tanto, las voces oficiales esgrimen hipótesis opuestas. “Tengo que decirlo, están todos muertos”, dijo la diputada Elisa Carrió. Por otro lado, en la Armada son cautelosos y parecen mantener una pizca de esperanza, tanto en las declaraciones como en el operativo.

Misión de potencias


Un buque noruego -el Sophie Siem- llegará hoy por la mañana a Comodoro Rivadavia. No viene solo. La nave transporta un mini-submarino de origen norteamericano creado exclusivamente para operaciones de rescate, ya que puede meterse hasta a 600 metros de profundidad. El mini buque se meterá al agua cargado de optimismo: dispondrá de 44 chalecos salvavidas, uno por cada tripulante del ARA San Juan.

Además, también están esperando la llegada del aclamado Panther Plus, un sumergible teledirigido ruso que puede ir hasta los mil metros de profundidad, que es -más menos- la total del océano en esa zona. La búsqueda también acortó su radio: a partir de mañana, los buques extranjeros se moverán en un perímetro de 74 km de radio, en una profundidad entre 200 metros y la antes mencionada.

Sin embargo, los datos parecen inclinar la balanza de las hipótesis hacia los dichos de Carrió, al menos en el vox pópuli. Primero, una explosión en el lugar donde se efectuó la última comunicación con el submarino. Segundo, más allá del argumento anterior, lo cierto es que en doce días el ARA San Juan no apareció, por lo que Balbi ya adelantó que no descartan “una supervivencia extrema”.

Conflictos internos


Asimismo, a medida que los días pasan, no sólo bajan las esperanzas de allegados y de la gente en general de dar con el submarino. Tampoco ayudan las investigaciones que se efectúan en torno a la causa: corrupción, malas reparaciones, abandono presupuestario y auditorías que no se hicieron.

Desde el oficialismo, tal como adelantó Carrió en aras de desmarcar al Gobierno de las miradas que buscan culpables, apuntan a la reparación de medio término que realizó el kirchnerismo y que culminó con el “pato al agua” de Cristina en su presentación.

De todos modos, desde el Gobierno también saben que el argumento es vago. El ARA San Juan salió desde Ushuaia el 31 de octubre de 2017 y contó con la autorización oficial. De esta manera, lejos de los dichos de Carrió, desde el oficialismo dicen que la nave “estaba en perfectas condiciones”. En ese sentido, en la Casa Rosada, algunos prevén que lo mejor en este caso es un empate con el kirchnerismo.


Los conflictos internos empañan la búsqueda del ARA San Juan en Argentina. Sin dudas, el hallazgo de la nave sería festejado por todo un país cuya esperanza descansa, sobre todo, en el optimismo desinteresado de países como Rusia o Estados Unidos.