Qué es la “fosfina”, el elemento clave para determinar si hay vida en Venus

Los científicos deberán constatar si el hallazgo de este gas tóxico se debe a un indicio biológico o si responde a procesos geoquímicos desconocidos.
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La noticia impactó en las primeras horas de este lunes. La Royal Astronomical Society anunció que las nubes ácidas de Venus podrían albergar vida. El trabajo, que surgió de un grupo de astrónomos que integran científicos de las universidades de Cardiff, Manchester, y Cambridge, en el Reino Unido, y del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en los Estados Unidos, supedita sus esperanzas en un gas llamado “fosfina”, que indica que los microbios pueden habitar en ese planeta.

La tesis no es nueva: hace 53 años lo plantearon Carl Sagaz y Harold Morowitz en la revista Nature. Los investigadores usaron los telescopios James Clerk Maxwell, de Hawai, y ALMA, de Atacama, y detectaron fosfina entre 48 y 60 kilómetros de altura sobre la superficie de Venus, un planeta similar a la Tierra en lo que respecta a tamaño, masa y composición.

En el segundo planeta de la familia solar, las temperaturas son capaces de derretir el plomo (465 grados centígrados) y la presión atmosférica es 90 veces superior a la de la Tierra: una comparación similar se hallaría a 1.600 metros debajo del mar. Además, sus nubes son de ácido sulfúrico, por lo que las chances de encontrar vida siempre resultaron remotas.

Qué es la fosfina

Se trata de un gas inflamable, incoloro, que explota a temperatura ambiente, huele a ajo y pescado podrido y, según las creencias científicas, se forma naturalmente por la degradación de materia orgánica. La molécula es capaz de intoxicar hasta la muerte a quien la inhale, ya que al respirarla los pulmones producen ácido fosfórico, lo que causa ampollas y un edema interno. La fosfina convive en la atmósfera terrestre en cantidades mínimas, y podría crearse gracias a la actividad biológica de microorganismos que no poseen oxígeno.

El gas, que es tóxico, se usa como insecticida, para crear fumigantes que propician la producción agrícola y también se puede hallar en la producción de la metanfetamina. La industria electrónica lo utiliza en los cristales de silicio de los circuitos electrónicos. Se ha encontrado en piedras cubiertas de excrementos de pingüinos, en aguas fecales y hasta en intestinos de animales.

Cuando se encuentra producción del gas a gran escala -ocurrió en Júpiter y Saturno- no se trata de un proceso biológico, sino de reacciones químicas no biológicas.

Jane Greaves, una de las investigadoras de la Universidad de Cardiff que encabezó el descubrimiento, afirmó que “es absolutamente sorprendente que la vida pueda sobrevivir rodeada por tanto ácido sulfúrico, pero todos los caminos geológicos y fotoquímicos que se nos ocurren son demasiado poco productivos como para generar la cantidad de fosfina que vemos”. 

De acuerdo a distintos artículos de la órbita científica, el descubrimiento de fosfina en un planeta rocoso infiere posibilidad de vida. “Esto significa que se trata de vida, o de algún proceso físico o químico que no esperamos que ocurra en planetas rocosos. Revisamos todos los procesos que podrían darse en un planeta de este tipo. Si no se trata de vida, entonces nuestra comprensión es muy deficiente“, explicó Janusz Petkowski, integrante del equipo de astrónomos.

La otra alternativa que manejan los científicos sobre el descubrimiento de la fosfina en Venus, es que ocurran procesos geoquímicos desconocidos que expliquen la presencia de este gas tóxico.