Prepara Cristina la estrategia para resguardar las manos del fuego

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Para Máximo Kirchner la de hoy fue su segunda vez en indagatoria, así como lo será también para su hermana Florencia el miércoles. Después de su primera visita, ambos fueron procesados por el juez Claudio Bonadio. Esta vez, el que se encargará de definir su futuro judicial será Julián Ercolini.

En la causa “Hotesur”, los fiscales Gerardo Pollicita e Ignacio Mahiques describieron una maniobra donde la familia Kirchner habría ejercido una serie de irregularidades en sus sociedades para “blanquear” dinero que provenía de aquellos empresarios que se veían favorecidos en la adjudicación de la obra pública.

Sin diálogo

Así como hizo en su primera indagatoria, en la causa Los Sauces, y como hizo su madre la semana pasada en una visita express, Máximo no dijo ni una palabra en el juzgado. Presentó un escrito donde, con similares argumentos a los que dio CFK, se defendió de las acusaciones y atacó la investigación.

“Debo hacer referencia a que Hotesur S.A., al igual que Los Sauces S.A. es una sociedad de naturaleza familiar, en la cual sus accionistas se vinculan a través de una relación de confianza y de afecto”, argumentó. En “Los Sauces” (causa hermana de “Hotesur”), Máximo está procesado por formar parte de una asociación ilícita y por lavado de activos.

Florencia irá el miércoles bajo la misma premisa: silencio y un escrito. Está acusada de beneficiarse e ingresar a su patrimonio dinero que fue obtenido ilícitamente por Lázaro Báez por las obras que se le adjudicaron durante el kirchnerismo.

Su madre en varias ocasiones la defendió de las acusaciones y llegó a marcar que al inicio de las supuestas maniobras, era menor de edad. Al juez Bonadio no lo conmovió: en el procesamiento de Los Sauces, dijo que Florencia tuvo un rol “preponderante”y que avaló por ser socia todo lo que ocurrió desde que ingresó a la sociedad, después de la muerte de Néstor Kirchner.

Apuntar al juicio

En Tribunales, descuentan que una vez que termine la ronda de indagatorias (el 20 de diciembre), Ercolini procese a los implicados. La duda está en si lo hace antes o después de la (cuestionada) feria judicial de enero. En teoría, tiene diez días para hacerlo, lo que dejaría la definición para febrero de 2018.

Una vez que eso suceda, se vendrán las apelaciones a la Cámara Federal, que hasta ahora confirmó y avaló las decisiones que los jueces que investigan a Cristina y su entorno tomaron. Recién después de ese paso, se podrá especular con un juicio, donde será un Tribunal el que tenga que definir si las acusaciones contra la familia Kirchner son o no delito.