Por el aumento de las fiestas clandestinas, evalúan protocolos para reapertura de boliches

Un relevamiento indicó que se realizaron más de 3 mil actividades nocturnas no autorizadas durante el Aislamiento. Las posibles soluciones.
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Dentro de las actividades que más se vieron afectadas durante la pandemia, se encuentra la de los locales bailables que son de los pocos rubros que todavía no pudieron reabrir sus puertas.

En ese marco, en casi 8 meses de ASPO se registraron más de 3000 fiestas clandestinas, de acuerdo a un relevamiento que realizó la Industria del Entretenimiento Argentino (Idear). La gran mayoría de esos eventos tuvieron lugar en CABA y en las provincias de Buenos Aires, Córdoba y Mendoza y Santa Fé.

Desde la entidad, explicaron que existe una gama amplia de actividades nocturnas ilegales: “Desde los más caseros en SUMs, quinchos o terrazas de un domicilio, que pueden albergar entre 20 y 50 personas, hasta eventos más organizados donde alguien alquila un lugar, convoca, contrata un DJ y vende entradas y bebidas. Este tipo de evento puede juntar hasta 500 personas, como fue el caso conocido en la ciudad de Mercedes”, señalaron.

Ante esta situación, las autoridades de la Ciudad comenzaron charlas con los dueños de los locales bailables para desarrollar un protocolo que permita un retorno de la actividad. En los hechos, se repite la misma lógica donde las habilitaciones van “atrás” porque se establecen pautas sanitarias para eventos que ya ocurren pero sin control alguno. 

Es lo que ocurrió en Mar del Plata, donde el intendente Guillermo Montenegro habilitó los boliches al aire libre. “Nos preocupa la clandestinidad. El año pasado, con boliches abiertos y sin pandemia teníamos fiestas clandestinas. Este año sin boliches da la sensación de que van a ser más“, manifestó el jefe comunal en declaraciones a la prensa.

En el caso de la Ciudad, la propuesta presentada y sobre la cual ya trabaja el Ejecutivo porteño es seguir un esquema parecido al que desarrolló el sector de la gastronomía con una apertura limitada del 25% de los espacios cubiertos y preferentemente en espacios a cielo abierto y al aire libre. Además, solicitaron que haya una extensión horaria que actualmente solo permite el funcionamiento hasta la una de la mañana para bares y restaurantes.