Hace dos meses, el presidente Alberto Fernández había anunciado una "guerra contra la inflación". Este lunes, aquella batalla simbólica perdió a uno de sus soldados: Roberto Feletti, quien había implementado un arsenal para combatir ese flagelo económico, sin buenos resultados. Entre sus armas más usadas se encontraban Precios Cuidados y el fideicomiso del trigo. 

Este último, consistía en una respuesta a la necesidad de desacoplar precios para proteger el mercado interno en un contexto global caracterizado por el conflicto bélico entre Ucrania y Rusia, lo cual generaba un alza sostenida en el valor internacional del trigo que se trasladaba al precio de la harina, el pan y los fideos, entre otros alimentos.

Dicha medida buscaba garantizar el abastecimiento y el bajo valor de alimentos básicos como los fideos secos y la harina 000, y desacoplar precios para proteger el consumo de las familias argentinas en un contexto global de potencial escasez  e interrupción de la cadena de suministro. Específicamente, el objetivo consistía en volcar 800 mil toneladas para el consumo local, preservando el mercado interno. 

Tras la renuncia de Feletti, qué pasará con el "fideicomiso del trigo" y el precio del pan

Posibles consecuencias económicas de la renuncia de Feletti

En diálogo con El Canciller, el consultor agropecuario Mariano Winograd consideró que "el Gobierno de Alberto está intentando cambiar las lógicas kirchneristas y apuntar a la liberalización de las fuerzas productivas". Además, agregó: "Creo que quieren hacer algo parecido a lo de Menem, buscar un boom de inversiones y proyectos que entusiasmen".

"La sustitución de Feletti por Guillermo Hang representa la salida de uno de los funcionarios más intervencionistas de la gestión actual, por ende, puede insinuarse que el Gobierno ahora sería más respetuoso del mercado", planteó Winograd. Sin dar demasiadas precisiones, el consultor insinuó que con el nuevo funcionario podría llegar a haber una disminución del intervencionismo estatal, con modificaciones en aquellas políticas que respondían a lógicas como la del fideicomiso del trigo. 

Desde la Patronal de Panaderos de Tres de Febrero consideran poco probable que haya modificaciones significativas en la economía pese al cambio de funcionarios. El argumento se basa en que el fideicomiso del trigo ya desembolsó 1400 millones de pesos a tres grandes molinos: Cañuelas, Florida y Molisur. Por lo cual, ya deberían estar vendiendo la harina a precio subsidiado. "De ahí en más, si el nuevo Secretario quiere hacer otra cosa, no lo sabemos porque no nos reunimos con él. Estamos expectantes sobre posibles reuniones, pero aún no se han comunicado desde su área para fijar nuevos encuentros", sostuvieron. 

Otra cuestión que señalaron es que con los aumentos que se vienen en la luz y el gas "será difícil que los panaderos no trasladen ese aumento de costos al precio". De esta forma, sostienen que independientemente de lo que pase con el fideicomiso del trigo, difícilmente el precio del pan se mantenga estable. 

La trastienda política de la renuncia

En diálogo con El Canciller, el consultor político Leandro Bruni explicó que desde el Gobierno "necesitaban hacer algo con una figura incómoda para la continuidad de la línea de Guzmán en la economía". También, planteó que "con esto se fortalece el liderazgo del Ministro y quizás se aceiten mecanismos internos. No se puede tener un subalterno en el Ejecutivo que no ejecute". "La pregunta política de todo esto es si esta práctica de echar o aceptar la renuncia de quienes no responden a la línea del Presidente va a configurarse como un nuevo estilo del gobierno nacional, o si este hecho de Feletti es un caso aislado", soslayó.