Las encuestas que maneja Jaime Durán Barba, y que fueron realizadas los últimos días, arrojan resultados contradictorios. La calma cambiaria, en parte por el anuncio de una fórmula kirchnerista más moderada para los mercados, permitió que el presidente Mauricio Macri deje de caer, tanto en la intención de votos de Cambiemos como de su imagen como dirigente. El editorialista Eduardo Van der Kooy, de Clarín, dio a conocer algunos números que el español Roberto Zapata le acercó al asesor ecuatoriano del presidente.

El colapso del espacio de Alternativa Federal, que implosionó luego de dos importantes acontecimientos -la salida del economista Roberto Lavagna, que será candidato por su cuenta y en un espacio propio, y la inminente de Sergio Massa, que a estas horas negocia a contrarreloj con el kirchnerismo para configurar una "nueva mayoría” capaz de derrotar a Macri-, trajo novedades. Los votos del medio comienzan a reubicarse en los dos polos mayoritarios, Cambiemos y el kirchnerismo.

Preocupación en la Rosada: revela Van der Kooy los resultados de los focus groups del Gobierno

Nieto, Durán Barba y Zapata.

Por eso los números que recibió Durán Barba no dejan de ser preocupantes. El presidente ganó algunos puntos de imagen y otros de intención de voto, pero sólo porque algunos votos del medio, que ya le hubieran pertenecido en un eventual balotaje, comenzaron a migrar antes de tiempo. Lo más problemático siguen siendo los focus groups, es decir, los estudios cualitativos.

Los datos a los que accedió Van der Kooy y que maneja Durán Barba revelan que la principal preocupación del electorado, a días del cierre de frentes y a dos meses y monedas de las PASO, es la economía: el bolsillo. Lejos quedaron de las preocupaciones de las personas asuntos como la transparencia institucional y la corrupción. Un dato singular es poderosamente preocupante: la inauguración de obras públicas (algunas muy importantes, como la del Paseo del Bajo) no trasciende a la Capital Federal. Y otro peor: muchos encuestados ni siquieran sabían del juicio oral y público que enfrenta la expresidenta por el desvío de fondos millonarios ($46 mil millones) para beneficiar con la obra pública a Lázaro Báez. "Aquellos focus groups trasuntan además descreimiento, hartazgo y una volatilidad de opiniones que produce pasmo” señala VDK.

En tanto, entre los entrevistados en el focus group, apareció uno que llamó la atención más que el resto. "El participante, mayor de 40 años, confesó haber votado por Macri en 2015 y 2017. No ocultó su actual desencanto. Todo lo contrario. Tampoco mostró condescendencia con el pasado kirchnerista. La razón central de sus anteriores apuestas por Cambiemos. Aunque confió que la crisis económica mantiene agobiado a él y a su familia. "Los Kirchner se robaron todo”, disparó en un momento. Pero en el final de su catarsis sobre las penurias económicas lanzó esta afirmación: "Macri me tiene harto”. Tras un breve silencio continuó: "¿Quieren que les diga? Me parece que amo a la chorra”. La chorra sería Cristina. Acumula 13 procesamientos y 7 pedidos de prisión preventiva”, remarca Van der Kooy.