El Comité Nacional del Partido Obrero acusó a Jorge Altamira de querer romper el partido "para formar su propia organización”. El comunicado apunta que el dirigente de izquierda  resolvió hacer campaña electoral con las consignas de "fuera Macri”, lo que fue rechazado de modo categórico por el Congreso del PO, dado que, a su modo de ver, los colocaba "en el campo del voto al pejotismo-kirchnerismo”. 

En tanto, el PO denunció un boicot a las actividades del Partido, resolviendo por su cuenta una "campaña de charlas y difusión” propias, al margen por completo del cronograma de actividades centrales que resuelva la dirección del partido y los organismos encargados de diseñar y llevar adelante la campaña electoral.

"Denunciamos que Altamira y su grupo han resuelto desconocer las decisiones de los organismos del partido, como ser el llamado de la Comisión de Control para que expliquen su actividad fraccional, ahora evidenciada, o el llamado integrador del Comité Nacional a participar de los organismos partidarios y colaborar con la prensa y con las comisiones del CC, y canalizar el debate a través del Boletín Interno como corresponde y no ventilándolo por las redes o a través de plataformas ajenas al partido”, consigna el comunicado oficial.

El 23 de mayo de este año, el Partido Obrero resolvió correr de la dirección partidaria a Jorge Altamira, fundador y uno de los líderes históricos de izquierda argentina. Desde la fuerza negaron una división y aseguraron que se trata de cuestiones habituales de la dinámica partidaria. Altamira y Jorge Ramal, dos históricos del PO, quedaron fuera del órgano directivo y fueron designados suplentes. "En la dirección están integradas todas las franjas del partido", aclararon entonces desde el PO, negando una división de la fuerza.

El mismo comunicado consigna una denuncia contra las rentas que cobraban Altamira y Marcelo Ramal, "superiores al resto de las rentas políticas". "En el caso de Altamira, percibía una renta que triplicaba la que cobraban los demás, esto sin contar los gastos en publicaciones, libros, viajes, fotocopias que eran afrontados con fondos del partido. En el caso de Ramal percibía ingresos que no declaraba y sobre los cuales no cotizaba. Todo esto resuelto fuera de los organismos partidarios", resalta. 

Ante lo que consideraron una ruptura por parte de Altamira, el partido anunció que el Comité Central adoptará todas las medidas necesarias para defender la integralidad del Partido Obrero, haciendo uso de los derechos y cumpliendo con todas las obligaciones fijadas en el Estatuto. "Hacemos un llamado a la militancia que ha firmado la declaración de Altamira y su grupo a que reflexione. No está planteado un debate político en el marco del centralismo democrático, sino un trabajo liquidacionista de este gran Partido que hemos construido entre todos”.