Policía, Gendarmería y AFIP: cinco horas de allanamiento en la casa de Cristina en El Calafate

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Luego de los maratónicos allanamientos que tuvieron lugar en Rio Gallegos y Recoleta, efectivos de la Policía Federal, miembros de la AFIP y agentes de Gendarmería demoraban más de seis horas registrando el domicilio de Cristina Fernández de Kirchner en El Calafate, bajo la orden del juez federal Claudio Bonadio.

El operativo, que se lleva a cabo en el marco de la causa que investiga el presunto cobro de sobreprecios y pago de coimas en la obra pública durante el Gobierno anterior, a partir de la aparición de una serie de cuadernos con anotaciones del chofer Oscar Centeno, fue muy cuestionado por las desprolijidades expuestas por el magistrado.

Desde las 15:00, uniformados de la fuerza de seguridad y los inspectores de la AFIP ingresaron a la casa ubicada en la intersección de las calles Padre De Agostini y los Tehuelches, junto a perros entrenados para allanamientos.

En la puerta del lugar aguardaban un grupo de militantes kirchneristas, que cuestionó el operativo al grito de “cirqueros, no van a encontrar nada”, así como también protagonizaron un altercado con los móviles televisivos que cubrían el hecho.

Los encargados de realizar el allanamiento fueron recibidos por uno de los abogados y la encargada de la propiedad patagónica. Horas más tarde se sumaron a las tareas efectivos de la Gendarmería Nacional, que también aportaron distintos elementos de tecnología como scanners para registrar las paredes.

Mientras tanto, la ex jefa de Estado permanecía en la Ciudad de Buenos Aires y volvió a pasar la noche en el departamento de su hija, Florencia Kirchner, en el barrio porteño de Constitución, luego de que su inmueble del barrio porteño de Recoleta fuera allanado el pasado jueves durante 13 horas.