Peligro de extinción: entra en crisis Alternativa Federal ante el inminente portazo de Lavagna

El Canciller - Comentarios

La apertura pro mercado de Cristina Kirchner, al bajarse del primer lugar de la boleta electoral y nominar a Alberto Fernández como precandidato a presidente, generó grandes cambios en el escenario político. Al ir en busca de los votantes del medio, impactó de lleno en el armado del peronismo federal, que convive con una fuerza conflictividad interna para dirimir la candidatura. Roberto Lavagna insiste en ser un candidato del consenso y quiere evitar las PASO a toda costa. El economista se bajó  y la cumbre del partido quedó al borde de la suspensión.

La encuesta de D’Alessio – Berensztein encendió las alarmas en el peronismo federal. El sondeo indica que un 32% de los votantes podrían cambiar su voto a partir de la nueva fórmula del kirchnerismo. Esa movilización de votantes profundizaría la grieta: 14% cambiaría su voto a favor del kirchnerismo, 12% a favor del macrismo y apenas un 3% a favor de Alternativa Federal.

Ese escenario lleva al peronismo federal a apurar la consolidación de las candidaturas. El problema es que mientras algunos dirigentes insisten en dirimir al representante en las PASO, como Juan Manuel Urtubey, que dijo a Letra P que “en un espacio que ya tiene candidatos, hay que aceptar las reglas de juego” o el gobernador de Córdoba Juan Schiaretti; Roberto Lavagna quiere evitar esa instancia y amenaza con bajarse de la cumbre.

En tanto, algunos dirigentes tienen “propuestas” para moverse hacia otros espacios. Este miércoles, Alberto Fernández destacó que habló con Massa por la mañana; Juan Schiaretti se fotografió con Macri ayer y existen negociaciones continuas entre Pichetto y las principales espadas de Cambiemos. La profundización de la grieta a partir del nuevo escenario pone en peligro la continuidad de Alternativa Federal.

Massa espera definiciones del kirchnerismo. Ya fue invitado a participar de las PASO, pero sabe que el arrastre de votos que CFK produciría sobre Fernández significa su derrota. La candidatura a gobernador de la Provincia de Buenos Aires tampoco lo seduce, ya que puertas adentro advierte que el territorio bonaerense es ingobernable y el salto posterior a la presidencia sería imposible.