Para bien y para mal: los siete juegos del año

El Canciller - Comentarios

Este 2017 que se nos va fue un año difícil para el mundo entero. Pasó de todo y el saldo positivo es bastante corto. Sin embargo, en la industria de los videojuegos ocurrió todo lo contrario. 2017 quedará como uno de los grandes años de la historia, ahí en el panteón donde está 1998 o 2007. Títulos que definirán al gaming durante los próximos años, nuevas consolas que proponen una manera distinta de jugar, sagas clásicas más vivas que nunca, experiencias multiplayer intensas, etc. Pero incluso con el gran año que tuvimos, no pudimos escapar algunos escándalos, algunos títulos en mal estado y franquicias que mejor dejar morir. Comencemos con este repaso arbitrario de los juegos definieron a 2017:

PlayerUnkown’s Battlegrounds

Pocas personas pudieron haber predecido que este juego en “Early Access” (sistema de acceso anticipado a juegos que todavía están en desarrollo) iba a tomar a la industria por sorpresa y llevarse todo en su camino. Cien personas entran a una isla, sólo una sale viva. No será el mejor juego del año, pero claramente es aquel que lo define. Instaló una moda, la de los juegos de “Battle Royale”. Pero lo hizo de una manera muy sencilla, accesible y práctica; algo que otros juegos del estilo nunca pudieron lograr. Batió todo tipo de records y recién estamos empezando a ver su influencia: en los próximos años los grandes “shooters” del mercado empezarán a imitarlo y ahí veremos cómo se mantiene ante esa competencia. Es uno de esos títulos donde verlo es casi tan entretenido como jugarlo; pero nada iguala la tensión que genera cada enfrentamiento, el no saber de dónde puede venir ese tiro que termine con todo o lo increíble que se siente ganar una partida (algo que es estadísticamente poco probable). PlayerUnkown’s Battlegrounds es un fenómeno online como hace mucho no se veía.

Mass Effect Andromeda

La saga Mass Effect quizás sea una de las más querida, aclamadas y populares de la última década. Creó un universo de ciencia ficción tan atrapante como fue Star Trek para otras generaciones. Las aventuras del Comandante Shepard enamoraron a millones de personas. Por lo tanto la expectativa con un nuevo capítulo era alta. Lamentablemente no recibimos un juego a la altura de las circunstancias; más bien presenciamos lo que fue el funeral de esta franquicia. Electronic Arts apuró el desarrollo de un juego al cual nunca le tuvo fe ni le dio los recursos necesario para brillar. El resultado fue un juego a medio hacer, con una historia poco atrapante, con pocas novedades, con mundos abiertos insulsos y con una controversia inicial donde las animaciones faciales daban miedo de lo malas que eran. Mass Effect Andromeda fue una decepción total y un puñal en el corazón de los fans de la saga.

The Legend Of Zelda Breath of The Wild

Una de las sagas más clásicas de la historia volvió a tiempo para el lanzamiento de la Nintendo Switch. Marcó un cambio total en la estructura que edición a edición se venía repitiendo. Decidieron patear el tablero y nos dieron un juego de mundo abierto que revolucionó el género ofreciéndole al jugador verdadera y total libertad para explorar lo que quisiera. En ningún momento se nos lleva de la mano; lo único que nos va guiando es nuestra propia curiosidad y nuestras ganas de saber qué hay en esa montaña o bosque que vemos a lo lejos. Breath Of The Wild es un juego extremadamente ambicioso; la jugada de Nintendo fue exitosa y nos dieron un título con un status cuasi legendario.

Star Wars Battlefront 2

Si hay una franquicia que te asegura el éxito en este mundo es Star Wars. Pero parece que esa regla es válida para todos, menos para Electronic Arts. Cuando fue anunciada esta secuela juraron que habían escuchado a los fans: ahora el juego tendría campaña para un jugador, DLC gratuito y no iba a tener pase de temporada. Les faltó aclarar que iba a tener un sistema horrendo de loot boxes y de microtransacciones que iba a afectar por completo la progresión y que iba a darle sustanciales ventajas a quienes gastaran más plata. Fue tal el escándalo que se armó y la ira de la gente que horas antes de la salida del juego tuvieron que eliminar las microtransacciones. Además se ganaron la bronca de Disney, tuvieron que armar varios pedidos de disculpas, lograron conseguir el posteo con más “no me gusta” en la historia de Reddit y encima el modo historia no es la gran cosa. Quizás tuvimos que haber escuchado al Admiral Ackbar cuando dijo que era una trampa

Super Mario Odyssey

El santo patrono de los videojuegos volvió a pisar fuerte en 2017. El personaje más reconocido de la historia de este entretenimiento está más vivo que nunca y nos da lo que, para muchos, es su mejor aventura en 3D. Odyssey es un festival de color, alegría y creatividad. Es un juego que recompensa constantemente al jugador, que todo el tiempo lo empuja a ser audaz, curioso y habilidoso. Cada reino al que llegamos da una experiencia de juego distinta, con ambientaciones de lo más variadas y con distintos personajes para poseer, ya que la principal herramienta de este juego es la habilidad para “capturar” enemigos con nuestro gorro y así utilizar sus movimientos. Super Mario Odyssey es una celebración de toda la historia de este icónico personaje, con momentos que apelan a la nostalgia de una forma muy efectiva.

Destiny 2

La obra de Bungie sirve para ejemplificar tanto lo bueno como lo malo de 2017. Por un lado nos supo dar un juego que en su campaña, en su progresión, en su historia y en el diseño de misiones, mejoró considerablemente con respecto a su edición anterior. Ya no necesitamos jugar cientos de horas para recién ahí poder apreciar lo que Destiny tiene para ofrecer. Mejoró en muchísimos aspectos; hasta ahí nada de qué quejarse. Pero poco a poco empezó a mostrar la hilacha y a desnudar sus problemas. El principal de ellos es cómo esconde contenido cosmético atractivo para los jugadores detrás de loot boxes (cajas misteriosas que no sabemos qué items traen y que pueden ser compradas con dinero de verdad). En el afán de conseguir que los usuarios gasten plata, limitaron los puntos de experiencia que dan ciertos eventos que nos permiten subir de nivel y así conseguir una de esas cajas de manera gratuita. Encima fue una decisión que no blanquearon y que la gente descubrió por su cuenta. Pero además la última expansión que sacaron no fue bien recibida y no ayuda a mejorar el contenido post campaña principal que perdió algo del encanto y el misterio del Destiny original.

Cuphead

Toda una victoria para el desarrollo independiente y para aquellos que se comprometen a fondo con una idea. Cuphead fue anunciado hace varios años y sufrió muchísimos retrasos. Pero todo se debía al extenso trabajo que tuvo que realizar el estudio a nivel artístico. Es que este juego 2D, a la vieja escuela, con jugabilidad tipo “Contra” pero con una estética como si fuera un dibujo animado de los años 30, está completamente dibujado a mano y animarlo llevó un largo tiempo. Por suerte el producto final estuvo a la altura de las circunstancias, incluso las superó. Se convirtió en un fenómeno mundial, con un diseño de personajes que se coló en la cultura popular y con una banda de sonido distinta a todo lo que ofrece el mercado. Pero no es sólo una cara bonita, Cuphead tiene una jugabilidad muy ajustada, un gran diseño de jefes y de niveles. Jugarlo nos lleva a esa época donde éramos más jóvenes y jugábamos sentados en nuestra pieza con un amigo o amiga a consolas de 8 y 16 bits. Es una carta de amor a aquellos que aman los juegos desafiantes y que sienten que no todo tiene que ser online o de  mundo abierto

Podría seguir escribiendo sobre los juegos que marcaron a 2017 hasta el hartazgo, pero creo que estos fueron algunos de los casos más ejemplares. Fue un año repleto de grandes títulos como Nier Automata, Horizon Zero Dawn, What Remains Of Edith Finch, Resident Evil 7, Sonic Mania, Night In The Woods, Mario + Rabbids, Wolfenstein 2 The New Colossus, Injustice 2, Persona 5, Hollow Knight, Prey, Dream Daddy entre muchos otros. Pero también hubo grandes decepciones como Middle Earth Shadow Of War, Need For Speed Payback, Call Of Duty WW2, 1-2 Switch, Lawbreakers, Marvel Vs Capcom Infinite y varios más.

2018 tiene una tarea difícil para estar a la par de este año que se nos va, pero la esperanza no la perdemos. A fin de cuentas, en 2017 tuvimos un gran juego de Sonic, algo que ni el más optimista imaginaba.