“Corazón Loco”: Entrevista a Marcos Carnevale y Soledad Villamil sobre la película que estrenará Netflix

El Canciller - Comentarios

Después de postergar su estreno por la pandemia, la película “Corazón Loco” del director de “Corazón de León” y “El Fútbol y Yo”, Marcos Carvevale, llega a Netflix. 

16 de marzo. Esta era la fecha pautada en la que llegaría a las salas lo nuevo de la dupla de Suar-Carnevale. Entre una cosa y otra llamado COVID-19, y con algunos cambios de por medio, “Corazón Loco” encontró nuevo hogar en la plataforma de la N roja y reprogramó su estreno para el nueve de septiembre. 

En conversación con El Canciller, hablamos con el dire y con una de las protagonistas, Soledad Villamil, sobre  la historia detrás del proyecto, el personaje de Vera y las consecuencias que tuvo el nuevo coronavirus en la industria y en la película. 

Los protagonistas: Gabriela Toscano, Adrián Suar y Soledad Villamil.

¿De qué va el film?

Fernando Ferro (Adrián Suar) es un traumatólogo que mantiene una doble vida: está casado y tiene hijos con dos mujeres diferentes. Tiene dos autos, dos trabajos, dos casas y todo parecería funcionar para él… hasta que es descubierto por sus esposas.

Tenías una fecha de estreno pautada para estrenar la película en marzo. ¿Te imaginabas acá seis meses después?

Marcos: Para mí fue loquísimo y con el tiempo me di cuenta de que estaba descubriendo un nuevo mundo. Faltaba una semana para estrenar y nuestra mirada hacia el futuro era justamente esa, pero nunca me hubiera imaginado un cierre total a nivel mundial. Aunque para ver el vaso medio lleno, tuvimos la suerte de que todo sucediera una semana antes, de lo contrario las consecuencias hubieran sido realmente nefastas. 

Después de eso nos quedamos esperando a ver qué pasaba.

Fueron cambiando las decisiones hasta que tuvimos la suerte de poder estrenar en una plataforma como Netflix, en donde la modalidad de estrenos está cambiando y todos tienen acceso al producto de una manera mucho más masiva e instantánea. 

Villamil y Suar.

Soledad: No se trataba únicamente de una fecha de estreno pautada, sino que ya habíamos trabajado muy intensamente en la campaña publicitaria y veníamos con toda la expectativa que genera el momento del estreno. 

Por esas fechas, teníamos solo las noticias de lo que venía pasando afuera y no teníamos tan claro el asunto, así que desde lo personal me chocó muchísimo.

Me dio la pauta de que esta situación venía muy en serio. Yo estaba haciendo una nota y una sesión de fotos para la película cuando me llamaron y me dijeron que se postergaba el estreno. 

Volvamos al principio…¿cómo surgió el proyecto y qué los llevó a concretarlo?

Marcos: En todas mis películas me gusta hablar de temas humanos y el género de la comedia dramática es una forma más amable de tratar ciertos tópicos. Esta fue una idea que tuvimos con Adrián hace diez años. Nosotros tenemos la costumbre de hacer brainstorming mientras tomamos capuchinos. Cuando decimos que “vamos a capuchinear” esto significa que estamos armando algo bueno.

De todos modos, la idea nos había quedado colgada hasta hace un año y medio que fue cuando decidimos avanzar. 

Ahí empezamos a trabajar en la estructura para ver si había material suficiente para esta película en donde el foco no estaría en ver que este hombre es un pícaro bárbaro, sino en que es un completo psicópata. Es un tipo que se convence a sí mismo de que tiene la capacidad de amar más que otros y que necesita de dos amores para hacerlo. 

Toscano y Suar.

Soledad: En mi caso fue Adrián quien me ofreció el rol. Estábamos compartiendo una serie llamada “The Host” para FOX y nos estábamos llevando muy bien. Yo ya había trabajado con él pero siempre desde el lugar de productor.

Nunca habíamos compartido un set ni una escena juntos.

Cuando surgió la  propuesta me dijo que tenía un guión para que leyera y cuando lo hice me pareció que estaba bien escrito en cuanto a cómo se desarrollaba la acción. Era divertido y tenía los ingredientes extra de un gran elenco. Así que decidí aceptar. 

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Hablemos de la escena en la que ella descubre la verdad. ¿Dirías que ese fue el desafío actoral más grande dentro del film?

Sí. Esa fue la secuencia que más trabajamos en los ensayos, junto a aquella en la que Vera convence a Paula de llevar adelante el plan. Ambas tuvieron su dificultad porque tenían que ser verosímiles y retratar a  personajes que se mostraran atravesados por esta situación tan particular. Tenía que ser una verdadera tragedia así que sí, fue un desafío lindo. 

Suar en problemas.

 ¿Alguna vez conociste o escuchaste hablar de alguna persona que llevara una doble vida?

Soledad: Cuando me involucré con el proyecto paré la antena y empecé a prestarle atención a algunas historias muy bizarras. Una amiga tenía un pariente que estaba en una situación similar y otra me contó que cuando su abuelo falleció aparecieron las dos familias en el funeral. Pero ninguna de las dos sabía de la otra. 

Los personajes secundarios que cumplen el rol de acompañar y cuestionar a los protagonistas son un gran hallazgo del film. ¿Cuál te cautivó más?

Soledad: Todos son todos muy sólidos, desde el papel que interpreta Darío Barassi, el rol de Alan Sabbagh y hasta sus propios hijos. 

Yo interactúe mucho con Darío. Tuvimos una buena sintonía y nos divertimos un montón juntos. 

Villamil, Suar y Barassi.

Marcos: Cuando hacíamos brainstorming con Adrián nos estresamos y nos divertíamos con el protagonista, pero después teníamos que hacer un stop.

Necesitábamos una mirada objetiva para ver el punto de vista del espectador y de ahí nació el personaje de Alan Sabbagh.

Tenía que poner en palabras lo que pensábamos todos porque el protagonista está fuera de la realidad y no sabe que tiene una bomba que está por explotar en cualquier momento. 

A uno como espectador le genera muchísimo estrés ver el tipo de vida que mantiene Fernando. ¿Cómo pensaron en el manejo de sus rutinas y en los detalles a los que tiene que estar atento el personaje?

Está muy entrenado y ya tiene todo incorporado como si fuera un hábito. Los psicópatas son muy obsesivos y los obsesivos son muy prolijos.

Estamos ante mentes que están corridas del eje y que se creen las propias mentiras para que parezcan verdad. 

Otro punto importante en la película tiene que ver con el tema de las distancias entre una casa y la otra. ¿Cómo se decidieron con las distintas locaciones?

Nosotros sabíamos que queríamos que uno de sus hogares estuviera en Mar del Plata porque nos gustaba la idea de mostrar un paisaje que fuera opuesto a la urbanidad que tiene Buenos Aires. Se trataba de un salto visual que te ubicaba en la otra avenida.

Una postal de Mar del Plata donde se grabó parte del film.

Pueden ver “Corazón Loco” en Netflix desde el nueve de septiembre.