Cambios de elenco y primeras polémicas en la tercera temporada de The Crown

El 17 de noviembre llega la tercera temporada de The Crown y acá te contamos por qué no te la podés perder.
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Terminó la espera. Casi dos años después del estreno de la segunda temporada del drama que relata la vida de la Reina Isabel II y la realeza británica, este domingo llega la tercera parte a la pantalla de Netflix. Se trata de la serie más cara, y probablemente la mejor, de las producidas por el gigante del streaming. 

Un elenco de lujo

Los primeros 20 capítulos (10 por temporada) contaron con el mismo elenco ya que la serie empieza a mostrar la vida de Isabel desde que se casa con Felipe de Edimburgo en 1947 hasta 1963, año en que nace su cuarto hijo, Eduardo.

La reina es interpretada de forma brillante por Claire Foy, en un papel por el que recibió, en el 2016, el galardón a la Mejor Actriz de serie de televisión en Drama entregado por el Sindicato de Actores, y la misma distinción en los Globos de Oro del mismo año. En la tercera y cuarta temporadas Olivia Colman (ganadora del Oscar a Mejor Actriz en 2019 por La Favorita) se encargará de dar vida a algunos de los años más convulsionados de la reina Isabel (entre 1964 y 1977). 

Matt Smith interpretó a su esposo, Felipe, el Príncipe Consorte del Reino Unido durante las primeras temporadas, mientras que Tobias Menzies (Edmure Tully en Game of Thrones) lo hará en las próximas dos. Vanesa Kirby, que se hizo cargo de ser la Princesa Margarita, hermana menor de la Reina, le dará su lugar a la siempre genial Helena Bonham Carter cuando Margarita empieza a mostrarse un tanto molesta por su papel de segundona. Además, hará su aparición la polémica Margaret Thatcher, interpretada por la querida Gillian Anderson.

Las polémicas

Si bien se trata de una ficción, el rigor histórico durante todas las temporadas ha resultado evidente. No se han escuchado críticas desde el mismo Palacio de Buckingham, usualmente recelosos de todo lo que tenga que ver con su imagen. Sin embargo, en la nueva temporada, al parecer, se da a entender que la Reina tuvo un amorío con su gerente de caballos de carrera, algo que parece no haber gustado mucho en el Palacio. 

Además, empezará a verse la relación entre Carlos de Gales (primer hijo de Isabel) y Camilla Parker Bowles, una historia que le dio una importante crisis de popularidad, a la realeza británica. Algo que pareció no gustarle al Príncipe Carlos, ya que parecía que esa polémica había desaparecido, después de años de trabajo de relaciones públicas para que no fueran los “malos” de la película, luego de la muerte de la Princesa Diana, o Lady Di (que aparecerá recién en la cuarta temporada).

La política

En las primeras temporadas el foco estuvo puesto en la realeza, la Primera Guerra Mundial y la Segunda Guerra Mundial. Vale destacar el trabajo de investigación y la forma de mostrar la relación entre Eduardo VIII (quien abdicó al trono por amor) y el nazismo. En cambio, en la tercera temporada, que parte con las elecciones de 1964, en las que resulta ganador Harold Wilson (Jason Watkins), la política empieza a complicarle la vida a Isabel II. 

Se suman la crisis británica en los años 60 que llevó al Reino Unido a pedir un rescate de Estados Unidos (a través de la Princesa Margarita), la devaluación de la libra y las continuas huelgas de mineros de la década. Mención especial para el momento que la Reina debe afrontar ante la catástrofe de Aberfan, en la que luego de que colapsara una mina de carbón en Gales, murieran 144 personas, de los cuales 116 eran niños y niñas. En ese punto crítico, Isabel deberá mostrar entereza humana y cintura política.