Onganía, 678 y los trolls de Garré: dispara Casero contra el kirchnerismo por hostigarlo en las redes

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“Eran turnos de 8 horas, de lunes a sábado. Yo podía decir cualquier cosa los domingos. El lunes salían todos a putearme. Y todo lo manejaba Nilda Garré”. Con esas palabras, Alfredo Casero denunció que el kirchnerismo financiaba un sistema organizado de “trolls” en Twitter que se dedicaban a hostigarlo ante cada opinión política que manifestaba.

Lo contó anoche, durante la apertura de las jornadas de política y economía de la fundación alemana Friedrich Naumann, en donde también reveló la respuesta que, en la misma red social, le envió a la exministra de Seguridad de Cristina Kirchner.

“Querida Nilda Garré: quiero decirle que los trolls no trabajaba los sábados a la tarde ni el domingo. Y que están escribiendo últimamente con faltas de ortografía. Es poco profesional el trabajo que hacen por los 21 mil pesos que cobran por 40 horas semanales”, dijo que humorista que tuiteó.

Casero, que por estos días está enfocado en denunciar el “populismo uruguayo” del Frente Amplio, también aseguró que, aunque vivió en carne propia la dictadura de Juan Carlos Onganía, la peor época para su libertad (ese concepto es el eje de las convocatoria esta vez) fue el kirchnerismo.

“Yo estaba tranquilo en 2013, pero estaba mal. El problema era que sentía que tenía que quedarme callado porque cualquier cosa que dijera podía valerme que un montón de gente paga, con mi dinero, me destrozara”, se quejó.

Según el capocómico, el programa 678 había sido “puesto en el aire porque la gobernante de ese momento tenía miedo de ser ridiculizada” y “actuaba como fuerza de choque de esa señora para destruir total y radicalmente a quien dijera algo en su contra”.

“Entonces un señor llamado Edgardo Mocca dijo que yo no estaba autorizado ni habilitado a tener una opinión política porque soy un cómico. Automáticamente le declaré la guerra y tuve de ahí seis personas destruyéndome en la tele”, denunció.

El ex Cha Cha Cha también dio algunas definiciones sobre su pensamiento político e ideológico. Dijo que “el dinero es energía”, contó que a los nueve años vendía bocaditos Holanda en el tren y sentenció: “Para ser correcto, para que esté bien, tenés que ser pobre. Eso es lo que te vende la izquierda”. Hubo aplausos en el auditorio.