21/08/2019
Martes 06 de Agosto de 2019 Política

Paciencia y presentismo: la arenga de Macri en Ferro de cara a las PASO

En el territorio donde comenzó todo, el presidente Mauricio Macri arengó a la tropa porteña de cara a las PASO del domingo. Con las consignas de salir a convencer uno por uno a los indecisos, hablar de “paciencia” para ver los resultados y ayudar a que todos los “amigos y seres cercanos” vayan a votar, el primer mandatario evitó la macroeconomía y resaltó los logros conseguidos durante 12 años de gobierno en la Ciudad para extrapolar la experiencia a nivel país. “Si la mayoría de los argentinos decidimos que no vuelve a pasar, no va a volver a pasar”, enfatizó.

El acto contó con la presencia de numerosos funcionarios nacionales, como los ministros Nicolás Dujovne, Carolina Stanley y Alejandro Finocchiaro y el jefe de Gabinete, Marcos Peña; así como de casi todos los que integran el gabinete porteño. Entre los oradores estuvieron el vicejefe de Gobierno Diego Santilli, el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, los candidatos a senadores nacionales, Martín Lousteau y Guadalupe Tagliaferri, la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal y el presidente Macri. 

 

El llamado a votar formó parte de varios discursos. Ante la presencia de Peña, que llegó unos minutos tarde y tenía reservada una silla al lado de su par bonaerense, Federico Salvai, los candidatos pidieron a su tropa, desde un escenario 360º pensado para las transmisiones en redes sociales, que salgan a convencer uno por uno a los indecisos. También hubo elogios, de parte de Larreta y Macri, hacia la gobernadora María Eugenia Vidal: el primero la catalogó como la mejor gobernadora de la historia, mientras que el segundo limitó el período a los últimos 30 años.

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Vidal, amiga personal de Larreta que comenzó su carrera política como funcionaria en la Ciudad, se llevó todos los aplausos de los presentes. “No me vengan con que lo que no se hizo en la Provincia en 28 años lo van a hacer ahora si ganan”, remarcó.

La reelección de la actual gobernadora, que no desdobló los comicios para apuntalar la imagen de Macri, es una de las grandes incógnitas debido a que la mandataria necesita un número alto de corte de boleta para no ser derrotada por Axel Kicillof en el territorio donde vota el 32% del electorado nacional.

El jefe de Gobierno porteño, por su parte, mantuvo un tono tranquilo y evitó dar grandes arengas al auditorio. Resaltó los valores de su gestión así como el diálogo con la fuerza de Martín Lousteau desde 2015 para realizar cambios importantes en la Ciudad “a través de la legislatura”. El candidato a senador le mostró el pulgar en alto para agradecerle por las palabras.

 

El Presidente sí dio un discurso más emotivo que quienes lo precedieron. Rememoró una anécdota sobre su gestión en la Ciudad de Buenos Aires acerca de las inundaciones que terminó en un gran griterío de las tribunas. Minutos más tarde, debió disculparse por el exabrupto de usar la palabra "carajo".

Por último, y como es habitual, Macri llamó a dejar atrás el pasado y cerró con la frase insignia de su campaña: "Los argentinos juntos somos imparables".

 

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