22/08/2019
Miércoles 05 de Junio de 2019 Política

Hacia un bipartidismo moderado: por qué Massa se aleja de Alternativa Federal

Pichetto, Urtubey y Schiaretti abogan por una Argentina con macrismo y peronismo de centro. Massa, en cambio, prioriza la derrota de Macri.

Una de las grandes incógnitas sobre el futuro de la Argentina es qué lugar ocuparía el tercer espacio -Alternativa Federal- en caso de quedar tercero en la primera vuelta y afrontar el deber de dirimir una posición de cara a un balotaje que parece ineludible para las dos fuerzas mayoritarias, Cambiemos y Unidad Ciudadana. Con Sergio Massa tomando distancia ¿antes de las primarias? el resto del peronismo federal sueña con un post 2019 con competencia electoral centrípeta.

 

A pesar de que el escenario parece haberse radicalizado y que las quimeras de la tercera posición quedan -nuevamente- frustradas por el escenario de la polarización electoral, algunos dirigentes de Alternativa Federal que fueron tentados para formar parte del Gobierno prefieren impulsar un tercer espacio al que la entrada al balotaje le queda lejos. Es el caso de Juan Manuel Urtubey, Miguel Ángel Pichetto y Juan Schiaretti; los tres tienen diálogo fluido con el presidente Mauricio Macri y están alejados de la expresidenta Cristina Kirchner.

 

El intento por sostener el espacio se basa en la mirada que los dirigentes tienen de cómo debería configurarse el futuro político de la Argentina. El escenario utópico que imaginan es que en el país se configure un bipartidismo moderado entre Cambiemos y el peronismo que ellos definen “de centro”: una convergencia ideológica hacia dos propuestas moderadas.

Lo graficó bien el martes Ernesto Sanz, que, mientras Pichetto asentía a su lado, expresó: “Creo en un sistema de dos fuerzas políticas, un bipartidismo. No el bipartidismo tradicional que uno puede tener en la cabeza, eso no corre más. El mundo va hacia las coaliciones y yo creo en las coaliciones. Creo en el bipartidismo pero no en la polarización, que es diferente (...) Creo en un bipartidismo entre dos fuerzas que, la noche antes de la elección, harían dormir tranquilos al 99% de los argentinos”. Y agregó: “Hoy, a cuatro o cinco meses de la elección, hay un montón de argentinos que no duermen tranquilos porque la polarización produce eso”.

 

Pichetto, sobre el final de su disertación en el Colegio de Abogados de la Ciudad, al ser consultado acerca de por cuál espacio optaría en un eventual balotaje (entre Cambiemos y el kirchnerismo), remarcó: "Voy a estar más cerca del espacio democrático. Volver para atrás sería lo peor que le podría pasar a la Argentina". Algo similar había respondido en la entrevista que le brindó a ElCanciller.com, hace una semana: “Sería discutir cuál es el espacio democrático que me convoca y cuál el autoritario al que no quiero volver”.

Pichetto: "Voy a estar más cerca del espacio democrático. Volver para atrás sería lo peor que le podría pasar a la Argentina"

Lo mismo ocurre con Juan Manuel Urtubey y Juan Schiaretti. En primer lugar, ambos gobernadores reconocen que desde el Gobierno nacional existió, en estos tres años y medio, una política de repartir una mayor cantidad de recursos a los distritos provinciales, lo que Pichetto sintetizó cuando dijo que los gobernadores no lo admiten, pero están mucho mejor, en términos fiscales, que hace unos años. Hasta ahora, esa hipótesis se corrobora en el hecho de que ningún oficialismo provincial perdió.

Schiaretti no tiene escapatoria por la provincia que comanda. Córdoba fue siempre el centro de resistencia anti kirchnerista, a tal punto que en los comicios Cristina ni siquiera presentó un candidato propio (su electorado votó a Schiaretti para garantizar una derrota contudente de Macri). En tanto, la incógnita es Roberto Lavagna, que rasca votos del macrismo y parece ladrarle a todo dirigente que se le acerque tanto al presidente como a la senadora de Unidad Ciudadana y candidata a vicepresidenta de Alberto Fernández. 

 

El único que piensa distinto dentro del espacio es Sergio Massa. Asesorado por Antoni Gutiérrez-Rubí, un catalán que contrató Cristina Kirchner en 2017 pero luego dejó ir, el tigrense viró su discurso a la centroizquierda y asegura que hay que formar una nueva mayoría para que Macri pierda. Algunos que lo supieron acompañar, como Margarita Stolbizer, aseguran que el líder del Frente Renovador tiene “un pie adentro” de la interna contra Alberto Fernández.

 

 

 

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