21/07/2019
Viernes 12 de Abril de 2019 Deportes

De albañil a goleador de la Copa Libertadores: la historia del futbolista que no hizo inferiores y estuvo preso por error

A sus 26 años, Adrián Martínez atraviesa el mejor momento de su carrera. Con seis tantos, el delantero de Libertad de Paraguay es el goleador de la Copa Libertadores, una situación paradójica para un jugador que no realizó inferiores, estuvo preso durante seis meses por una falsa acusación y casi pierde la vida en un accidente de moto. Lo apodan Maravilla, un sobrenombre que bien se condice con su historia.

Jamás creyó que sería futbolista profesional. Jugaba en el club Las Acacias, una institución de Campana que presidía su madre, por amor al deporte. Mientras, se desempeñaba como recolector de basura. Hasta que un día andaba en su moto y un auto lo embistió: sufrió el corte de tendones y vasos sanguíneos de su brazo derecho, estuvo cerca de morir. A los cinco meses, llevó el alta a la empresa, pero el médico de la institución consideró que no estaba en condiciones de trabajar y lo echaron. Sin indemnizarlo. 

En 2014, su tío le consiguió un oficio como ayudante de albañil. Sin embargo, en ese entonces a su hermano -de 16 años- le pegaron tres tiros. Como la familia Martínez era muy querida en el barrio, más de 200 personas se acercaron a la casa del agresor y la prendieron fuego. Pero él no estaba: se encontraba junto a su padre en el hospital bregando por la vida de su hermano, que luego de estar internado un mes, logró volver al hogar.

Un día, estaba durmiendo en su domicilio y la policía irrumpió por la fuerza para realizar un allamiento. Acusaban a la familia de robo e incendio. Fue a parar a la Unidad Penitenciaria N°21 de Campana y vivió seis meses en una celda.

"Gracias a Dios pude salir a los seis meses, si no tenía para rato ahí adentro, porque la causa era grave: nos acusaban de tener armas de guerra, de secuestro, poblado en bando, incitación al incendio. Ahí nosotros presentamos pruebas. Les fui a pedir las cámaras al hospital para demostrar que habíamos estado junto a mi hermano y no en la casa que incendiaron", relató tiempo atrás en una entrevista con Enganche.

Lo absolvieron en noviembre, pasó las fiestas en su casa y el 4 de enero de 2015 consiguió una prueba en Defensores Unidos de Zárate, un equipo que militaba en la Primera C. Quedó, y debutó a los 22 años. Cuando estaba a punto de dejar la actividad, en 2016, le hicieron contrato. Consiguió la titularidad en las últimas siete fechas del torneo. Hizo nueve goles.

Luego de una brillante temporada en la que gritó 21 veces, Atlanta posó sus ojos en él. Su historia cobró trascendencia cuando al Bohemio le tocó enfrentar a River Plate, por la Copa Argentina. De allí saltó a Sol de América, de Paraguay, donde el año pasado se consagró como el goleador del equipo, con 12 anotaciones. 

Libertad lo contrató para disputar el máximo certamen continental. No le pesó mucho la responsabilidad. En su debut continental, en el partido de ida del repechaje contra The Strongest, marcó un gol de tijera. En el desquite, se despachó con un hattrick

El elenco de Asunción ingresó al Grupo H, junto a Rosario Central, Gremio y Universidad Católica. En el primer partido de la fase de grupos, Martínez estableció un récord. Antes de los cinco minutos, convirtió dos tantos y se transformó en el segundo jugador en la historia de la Copa Libertadores en anotar un doblete en ese período.

Tras cuatro fechas disputadas, Libertad lidera su grupo en soledad. Ganó todos los partidos. Y tiene al goleador del torneo, con una historia de maravilla.

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