19/09/2019
Miércoles 15 de Noviembre de 2017 Política

Arrepentidos y un suicidio: se derrumba lo que queda del kirchnerismo

El último mazazo al kirchnerismo llegó desde los tribunales de Nueva York: el ex hombre fuerte de Torneos & Competencias, Alejandro Burzaco, cumplió con el pacto que tuvo hace un tiempo con el FBI y la Justicia norteamericana y prendió el ventilador: admitió que sobornó por US$ 4 millones al gobierno de Cristina y comprometió a hombres ligados a ex jefe de Gabinete, Aníbal  Fernández. Justamente, Aníbal ayer también cargó con munición pesada sobre su antigua “jefa”, Cristina Kirchner, y evidenció el deterioro del entramado político que gobernó el país durante doce años. Incluso con un muerto de por medio: anoche, el ex funcionario del Fútbol para Todos, Jorge Delhon, se tiró sobre las vías del tren en Lanús y sólo dejó cinco palabras en un papel: "los amo. No puedo creer".

 

Como si fuera un conglomerado de pactos, traiciones y vendettas, cada semana cae un nuevo naipe del buque insignia que gobernó el país durante doce años. El kirchnerismo dejó de ser un todo y pasó a ser una parte, y esa parte está sangrando. Ayer, el jefe de los espías Oscar Parrilli, tuvo un gesto tímido y tardío para con sus ex “compañeros”, Julio De Vido y Amado Boudou. "Claramente son detenciones políticas ordenadas por el presidente (Mauricio) Macri y el ministro (Germán) Garavano con algunos jueces de Comodoro Py que se comportan como un bufete de abogados de la Casa Rosada", sostuvo.

 

Julio De Vido

Desde el penal de Marcos Paz, el ex ministro de Planificación y diputado Julio De Vido, supo encontrar un desahogo en escribir cartas. En la primera, apuntó elípticamente contra su antigua jefa política, Cristina Kirchner, quien había dicho en una entrevista que no ponía “las manos en el fuego” por él. De Vido difundió un texto titulado "La mano en el fuego" y sonaron las alarmas. En el último párrafo de la misiva, la referencia es categórica: "Si quieren saber dónde estoy, estoy donde estuve siempre, al lado de Néstor Carlos Kirchner. Aquí estoy y estaré hasta el fin de mis días, aquí estoy, seguro no me quemaré las manos", escribió. Un detalle de color: también cambió su foto de portada en Twitter, en donde ya no está más CFK.

La esposa de De Vido, Alessandra Minnicelli, dejó un manto de sospechas sobre qué ocurrirá de ahora en más: en una entrevista sostuvo que  "Cristina tuvo un gesto inhumano hacia mi familia".


 

 

Aníbal Fernández

“Hay dos clases de lealtades: la que nace del corazón que es la que más vale y la de los que son leales cuando no les conviene ser desleales”, citó Aníbal Fernández en una carta con todos los cañones apuntados a la Senadora electa, Cristina Fernández de Kirchner. Con una retórica amparada casi totalmente en las citas y en constante intertextualidad con el discurso peronista (de Perón), Fernández, que ayer visitó a Julio De Vido en la cárcel, desquitó su ira contra la “nueva” Cristina y Unidad Ciudadana.


 

 

Amado Boudou

Esta semana es de alto riesgo para el ex vicepresidente, Amado Boudou. El supuesto testaferro de Boudou, Alejandro Vandenbroele, solicitó declarar como arrepentido en la fiscalía a cargo de Jorge Di Lello. Lo hizo apenas 10 días después de la detención del ex vicepresidente y de su amigo José María Núñez Carmona. Mientras que el ex funcionario continúa privado de su libertad en la cárcel de Ezeiza, el nuevo “arrepentido” puede tirar del mantel y dejarlo al borde del abismo.

 

Alejandro Burzaco y Jorge Delhon

El ex CEO de Torneos Alejandro Burzaco prendió el ventilador desde Nueva York y admitió que le pagó US$ 4 millones a funcionarios kirchneristas que integraban el programa Fútbol Para Todos (FPT) entre 2011 y 2014. En el marco del FIFAGate, el hermano de Eugenio Burzaco, secretario de Seguridad de la Nación y el “Berni” de Macri, reveló el entramado de corrupción, que tiene escala mundial y, al igual que Vandenbroele, se acogió a la figura del “arrepentido”. El abogado Jorge Delhon, cuando vió que su nombre estaba en todos los medios,  junto al de Pablo Paladino, el otro funcionario implicado y delfín de Aníbal Fernández, prometieron reunirse. Delhon nunca llegó. Se tiró sobre las vías del tren en Lanús y se llevó más dudas que certezas.

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