16/07/2019
Martes 18 de Diciembre de 2018 Política

Explora Monzó la grieta en Cambiemos y confronta con la "nueva política" de Marcos y Durán Barba

En un claro mensaje contra los lineamientos de campaña del jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el asesor ecuatoriano de Cambiemos, Jaime Durán Barba, el presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, volvió a reivindicar la rosca política como herramienta fundamental para trazar puentes entre los espacios y trabajar por el bien común.

En modo Maquiavelo, Monzó remarcó que la rosca política tiene mala prensa y yace como una palabra desterrada por la correción de los diccionarios de la política de los nuevos tiempo. Devaluado y bastardeada, para el diputado es una herramienta indispensable para tejer lazos de confianza y construir puentes entre la dirigencia.

La columna escrita por el diputado para el diario La Nación manifiesta nuevas escisiones en el abanico de dirigentes que configuran el espacio político de Cambiemos. De cara al 2019, se abren dos ideas contrapuestas con respecto a lo que el partido gobernante debe hacer para garantizar la reelección de Macri.

 

Mientras Peña y Durán Barba apuntan a volver a apostar por la polarización con Cristina Kirchner y no abrir Cambiemos a nuevos referentes, los pilares políticos, Monzó y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, creen que es necesario aumentar los niveles de diálogo y abandonar la política de trincheras que funcionó en 2015 y en 2017 a nivel electoral pero que luego encontró problemas para plasmarse en políticas de gobierno.

Para Monzó, aunque no da nombres, hay dirigentes que que alimentan la idea “marketinera”  de una grieta entre la vieja y la nueva política, en la que lo realizado antaño estuvo siempre “teñido de vicios” y el presente en cambio aparece como algo “puro y refrescante”. En esa división, el diputado manifiesta que la rosca a quedado incorrectamente relegada en la caja de lo viejo.

A pesar de que Marcos Peña parece apostar poco al diálogo y a los canales habituales de campaña para profundizar la llegada de Cambiemos en las redes sociales, Monzó no parece suscribir mucho a estas estrategias. “En un tiempo en el que el debate público tiende a seguir el ritmo y los espasmos de las redes sociales, y en el que la política se asocia cada vez más a las reglas y los códigos del show y el espectáculo, quizá valga la pena valorar aquellas antiguas y nobles herramientas que ayudan a cultivar los mejores valores del accionar dirigencial”, remarcó.

 

“La ‘rosca’ simboliza, quizás, esa vocación por explorar lo relativo, por alejarse de los extremos y facilitar los puntos de acuerdo y coincidencia”, agregó. En tanto, manifestó que la buena política, sea vieja o nueva, es aquella que encuentra el equilibrio, calibra los matices y es capaz de conciliar.

Por último, en una nueva misiva sin objetivo explícito, Monzó señaló que reemplazar la rosca por los manuales de instrucciones (cabe recordar que hace tres días Marcos Peña dio los lineamientos de la nueva campaña política) es tan peligroso como reemplazar la política por el marketing.

Compartir en
["\/","seccion","nota","encuesta","opinion","autor","tag","buscar"]