En un fuerte gesto de liderazgo, Mauricio Macri decidió no aceptar la renuncia de Germán Garavano y recrudece la feroz disputa que protagoniza junto a Elisa Carrió por el abuso del recurso de la prisión preventiva.

Luego de que varios funcionarios oficialistas intentaran aplicar paños fríos a la interna, el ministro de Justicia puso a disposición su cargo en pos de ponerle fin al conflicto y sostener a un gobierno que transita sus peores días.

Respalda Macri a Garavano, rechaza su renuncia y peligra la alianza con Carrió

La diputada por la Ciudad y líder de la Coalición Cívica había anticipado que avanzará en el pedido de juicio político a Garavano por su cuestionamiento al pedido de detención de Cristina Fernández de Kirchner dispuesto por el juez Claudio Bonadio en la causa de los Cuadernos.

"No volvamos al pasado, Sr. Presidente", advirtió Carrió interpelando directamente a Macri en una carta publicada en Facebook, en la que subrayó que "la República está sumamente herida por un sector del Gobierno" que "no desea verdad, justicia y condena". "Esto no es negociable", sentenció.

Sin embargo, el Presidente decidió respaldar con firmeza a su Ministro. "Sentí un respaldo enorme, no sólo del Gabinete, sino de muchos académicos, jueces y otras personas", agradeció Garavano en diálogo con Diego Leuco, en Ya Somos Grandes.

Consciente de la tenacidad de su contrincante y los pocos reparos que tendrá en el hecho de que sea parte del mismo bloque, intentó enfríar la guerra y evitar un choque con quien es considerada una referente moral de la Nación. "Respeto mucho a Carrió. Mi desafío es que las diferencias que tenemos no impidan seguir trabajando", sostuvo.

Ahora, se espera una respuesta de Carrió, quien sostiene con inoxidable convicción su lucha contra la corrupción y todos aquellos que, a su criterio, se interponen en el camino de la Justicia. Incluso aunque sea el propio titular de esa cartera.