Martes 07 de Agosto de 2018 Cuadernos
La tormenta Gloria que acecha a Cristina

En medio del escándalo por los “Cuadernos”, que registran la ruta que transitó la coima de la obra pública durante el kirchnerismo, el juez Claudio Bonadío pidió permiso al Congreso para allanar las propiedades de Cristina Fernández, ya que los inmuebles de los legisladores están, también, respaldados por los fueros. Hoy, el Senado podría emitir un dictamen para que el magistrado allane el departamento de CABA, la casa de Rio Gallegos y la propiedad que la expresidenta tiene en El Calafate. Con la aprobación del dictamen, la Cámara alta solicitaría la aprobación de diputados el próximo jueves.

Tras un primer pedido de desafuero fallido, en junio, por la investigación del supuesto encubrimiento en el atentado de la AMIA, la ex mandataria enfrenta otra posible eximición parlamentaria; esta vez por la causa de los cuadernos, donde Oscar Centeno, el ex chofer de Roberto Baratta –mano derecha de Julio De Vido- registró coimas por 53 millones de dólares, cuyo destino final eran la la propiedad de Recoleta y la Quinta de Olivos.

Terminaba julio y con él un mes localmente tranquilo en el ámbito político; al menos así lo creía la oriunda de Tolosa, que tras su último discurso de mayo, en el Senado, por el aumento de tarifas, invernó entre las penumbras y su silencio fue ensordecedor. Una curiosa estrategia que la hizo trepar, casi, tres puntos en las encuestas. Un panorama totalmente opuesto al de cualquier político, donde el incremento de su figura se refleja por sus declaraciones y no por su ausencia, aunque de eso ya es experta; su silencio hacia los datos de pobreza  y la muerte de un fiscal son parte del triste e inolvidable recuerdo que dejó su mísero mandato. Un gobierno que, tras el debacle del 2001, jugó con la esperanza de un pueblo, la desesperación de un país y la falta de un líder político; y usó el poder para enriquecerse ilícita e inmoralmente. Pasaron tres años de su salida, y aunque su ambición por el retorno es grande, la tormenta “Gloria” le frustra el deseo.

Sin dudas, es la jefa: la jefa de una asociación ilícita.

Sin dudas, es la jefa. La jefa de una asociación ilícita. Al mejor estilo de la realeza, mientras ella dirigía la corona, sus súbditos la complacían; o al menos así lo refleja el “Diario de Centeno”. No, no es una novela mexicana, sino la cruda realidad. Al estilo de un diario íntimo, el “chofer” relató fechas, cifras, nombres y rutas de como funcionarios y empresarios hacían la entrega de bolsos con millones de dólares, cuyo destino eran la Residencia de Olivos y el departamento de Recoleta de la pobre y hostigada calabaza. Hasta ahora, la causa provocó la detención de 16 personas, y 36 imputados; pero… ¿y Cristina?

El peronismo se aleja, se desentiende y se desprende de la corrupción kirchnerista. Hacen tours por la grilla de los medios, rompen los bloques legislativos y se enfrentan en duros cruces como “chusmerio” de adolescentes. Sin embargo, al momento de los hechos se protegen mutuamente. La frase “Combatir la corrupción” suena bien, pero la usan como un simple eslogan de campaña. Tras citarla a indagatoria, el juez Bonadío prepara un nuevo pedido de desafuero a la senadora de Unidad Ciudadana.

El peronismo se aleja, se desentiende y se desprende de la corrupción kirchnerista.

Sin embargo, Miguel Ángel Pichetto salió a su salvataje y adelantó que no va a haber desafuero mientras no haya sentencia firme. Entonces, ¿el peronismo niega o defiende?  Ambas, niega y defiende. Hay arrepentidos, fotos, videos y cuadernos, pero según ellos “es todo un invento para tapar la crisis económica”. Sí, la crisis económica, parte de la que son responsables tras haber gobernado durante 12 años. Si, 12 años, el suficiente tiempo como para dar vida a Cristóbal López, a José López o a Lázaro Báez; que el domicilio de un ex vicepresidente radique en un “médano”, o que la ex mandataria se vaya con el 30% de pobreza, sin reconocer, y que haya incrementado su patrimonio un 800%, tras haber pasado de $7 millones, en 2003, a $100 millones en el último año de su mandato. 

“Ustedes saben que voluntaria y explícitamente renuncié a tener fueros. Se cansaron de publicar que iba a tener un puesto, un cargo electivo; lo que fuera que me dieran fueros. No los necesito. Tengo los fueros del pueblo”.  afirmaba, en abril de 2016, la ex presidente, Cristina Fernández, frente a una multitud, tras declarar por la causa “Dólar futuro”, a la salida de Comodoro Py; pero dos años después las palabras se las llevó el viento. A principio del año pasado negó su candidatura, sin embargo meses después la efectivizo. Tuvo un cargo, le dio fueros y, hoy, los necesita. Otra contradicción, otra mentira y más del cuento embustero que reviste al populismo. El zorro pierde el pelo, pero no la maña.

No hay mucho más que agregar. Las pruebas están, el archivo existe y ellos resisten, pero el mismo los condena. Día a día arañan un espacio en la historia, que sin dudas conseguirán pero como los corruptos más grandes que tuvo la Nación.
 

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