Viernes 29 de Junio de 2018 Entreselfies
Resiste Un Archivo: “Nunca hubo ningún tipo de conservación audiovisual, la historia de la tele no está archivada”

La persona detrás de uno de los archivos más importantes de la televisión y la gráfica argentina es un entusiasta recolector de momentos retro que detrás del nombre Resiste Un Archivo, a cuenta gotas, nos deleita en las redes con momentos extraídos de su colección personal. Pero no quiere ser conocido ni llevarse ningún premio por eso.

"Me gusta que se me identifique como una marca y no como una persona. Le da más entidad. Muchos entienden como que soy una fundación o un grupo. Siempre que se dirigen a Resiste Un Archivo hablan en plural, ‘ustedes tal cosa’".

Así que con el Señor Televisor inauguramos la sección NoEntreSelfies. Eso sí, el anonimato no le impedirá contarnos de su invalorable trabajo amateur y lúdico a favor de la conservación de la memoria reciente de la cultura popular de nuestro país.

—¿Cómo arrancaste a compartir tu archivo?
—Tenía un blog con el que hacía otro tipo de producciones. Me leía un par de libros. Buscaba mis archivos, los editaba, me escribía una nota de equis caracteres, era otro nivel de producción. Esa parte como que cumplió un ciclo, me dejó de motivar, aunque cada tanto posteo algo. Empecé a hacerlo en el 2008, por ahí, y cuando empezaron a entrar las redes sociales, con una interactividad mucho más fuerte, sentí que se fue comiendo el trabajo más enciclopedista. Es lo que me divierte ahora, quizás en algún momento vuelvo a escribir para el blog, no lo sé.

—¿Y el mecanismo para relacionar hechos del presente con algún episodio pasado es mental o lo tenés calendarizado?
—Esa conexión que estás diciendo es lo que más me divierte, cuando sale lo disfruto porque a mí me gusta ver cosas que ya pasaron, cómo pasaron en otro contexto y cómo ahora se dan no iguales pero sí de manera parecida. No tengo una mirada nostálgica del pasado, cada vez que alguien me escribe un comentario tipo "uy qué buenos tiempos, antes todo era mejor" no estoy de acuerdo. Me parece que la nostalgia es traicionera. Te hacen ver cosas maravillosas cuando por ahí no lo eran. Con el tamiz del tiempo se van borrando partes. Lo que sí me interesa es identificar determinada cuestión, por ejemplo, el día del orgullo postié un momento de Zona de Riesgo, que fue una de las primeras ficciones que metió a Ranni y a Romano, era como todo tan tenso que me daba mucha risa. Ver esas cosas a destiempo sería como un diario del lunes pero de 25 años antes.

—¿Entonces no tenés un mecanismo para rastrear lo que tenés archivado?
—No, funciona o no funciona, de repente leo algo lo conecto con un recuerdo. Soy pésimo archivista. No soy ordenado, no tengo planillas de excel con las cosas que tengo, nada. A lo sumo está el buscador del disco externo donde está todo digitalizado. Busco ahí pero si no titulé el nombre del archivo con algo que tenga que ver con lo que estoy buscando lo más probable es que no lo encuentre y esté todo el día puteando "dónde tenía ese archivo que me vendría perfecto para linkearlo con esto". Creo que hay muy buenos archivistas. Los DiFilm, por ejemplo, tienen un archivo de la hostia.

—Claro, pero ellos venden esos archivos, vos no.
—Lo mío es totalmente lúdico. Y al ser un desordenado no puedo resolver lo de la unión de dos cosas porque no encuentro el video que estaba buscando. Una noticia o determinada efeméride. Va surgiendo en el día a día, no tengo ni un calendario. A veces me pasa que encuentro de casualidad algo pero no es para publicarlo y me lo guardo para determinado día o directamente lo programo con el TweetDeck para que salga tal día. Lo que sí tengo en las solapas del navegador son las tapas del Clarín del mismo día de hoy a 10, 20, 30 años. Y eso me va como armando una agenda.

Lo mío es totalmente lúdico. Y al ser un desordenado no puedo resolver la unión de dos cosas porque no encuentro el video que estaba buscando. Va surgiendo en el día a día, no tengo ni un calendario.

—¿Cómo arrancó el berretín del pibe que grababa todo?
—No me acuerdo exactamente cómo fue. Al principio cuando llegó la videocasetera era un artefacto que yo no podía tocar porque era chico. Y no se tocaba. Después cuando me pude apoderar del artefacto empecé, me acuerdo, a comprar cassettes, y creo que en algún momento me pasó de ver algo que alguien había grabado como tres o cuatro años antes, propagandas que ya no daban más. Ya ahí en algún lugar estaba la cosa de la adoración por lo retro, como gestándose. Y dije este cassette no lo voy a regrabar ni borrar, me lo voy a guardar y voy a comprar otro. Así empezó una especie de acumulamiento de cassettes. Después empecé a decir empieza tal programa, voy a grabar el primer programa de tal. O grabo el último de tal otro. No tenía un horizonte claro ni por qué lo hacía. Creo que me daba pena perder esas cosas que me llamaban la atención por algún motivo.

—Ya de chiquito intuíste que habías nacido en un país que le costaba tener memoria.
—Es impresionante. Me enteré mucho tiempo después que por ahí cosas que grabé al azar,  noticieros, programas en vivo, ficciones, soy el único que las tiene. No quedaron. Acá no hubo nunca ningún tipo de movida de conservación de archivo audiovisual. Gran parte de la historia de la tele no está archivada. No hay registro. Pasa mucho cuando prendés la tele que ves que el material de archivo que usan los programas o aparece el logo de DiFilm o aparece Resiste o algún otro. Los fanáticos son otros grandes colaboradores. Se grababan su segmentito y tienen el paseo de Charly o de Soda por todos los programas de la época y por lo menos podés ver cómo era el estudio de Badía o de Cable a Tierra.

—¿Y el archivo gráfico enorme que tenés?
—Siempre me gustaron las revistas, siempre me gustaron los diarios. Algunas eran de la casa de mi abuela, porque era más consumidora de tele, tenía la TVGuía o la Teleclic y de ahí, medio horder la cosa, pero como que acumulaba, acumulaba, y ahí está. Todo lo tenía en mi pieza. Y sobrevivió. Los cassettes estuvieron mucho tiempo guardados sin que los revisara siquiera. Porque no tenía un objetivo en sí. Si no me interesaba a mí quizás le hubiera servido a otro, conozco mucha gente que levanta cassettes tirados en las calles, en volquetes, y los revisa, y a veces se encuentre con cosas que están buenísimas.

Acá no hubo nunca ningún tipo de conservación de archivo audiovisual. Gran parte de la historia de la tele no está archivada. No hay registro.

—El laburo de la conservación de la memoria es más colaborativo que institucional
—Está bueno porque alguien se tiene que encargar de conservar un mínimo registro de lo que fue la historia audiovisual. 

—Hoy viene alguien y te dice que hay un volquete lleno de cassettes en la puerta de cinecolor, ¿los vas a buscar?
—Sí, me daría un poco de paja, pero hay algo interno que me llevaría a buscarlos. Por ahí los meto en una bolsa de consorcio y quedan guardados en el desván un tiempo porque no sé si ahora tengo ganas de ocuparme de hacerlo. Tendría que mandar a reparar las videocaseteras porque destruí las tres que tenía, una mía, otra que me prestaron, otra de mi vieja; las quemé. Porque son artefactos mecánicos que se rompen fácilmente. Y murieron de tanto rebobinado. Hoy no tengo videocasetera. Pero lo que tenía está casi todo digitalizado. Hay cosas que por ahí no, tengo cassettes con películas grabadas por ejemplo, que nos la digitalicé, y por ahí tienen algunas propagandas que están buenas. En un momento compré una grabadora de mesa de DVD y seguí grabando un montón pero es un formato re traicionero comparado con el VHS, se arruina mucho más fácil y no se puede recuperar. Empecé a pasar esos dvds a discos externos y dejé de grabar. Y también porque ahora se guarda casi todo, me impresiona el tamaño de Youtube. Es una caja de pandora infinita con cosas increíbles.

—¿Cuál es tu archivo más visto y cuál es tu archivo más valioso?
—El más visto es el de los Bloopers Argentinos de Ritmo de la Noche de 1993. Y el más valioso deber ser uno que veo muy recurrente: el incendio de Telefé. Tenía unas escenas grabadas con los bomberos llegando a la calle Pavón. Y muchas veces lo llegué a ver en los los noticieros, algo de lo que calculo no quedó registro.

—Justo el incendio de un archivo de un canal de televisión es conservado por tu archivo, si no no habría registro.
—Es una especie de metáfora.



Cuestionario Flotante

¿Qué cosa te olvidás de comprar cuando vas al supermercado? Al revés, te digo lo que nunca me olvidaría de comprar: rollo de papel de cocina. Tengo como una obsesión y cuando me voy de vacaciones es lo primero que compro. No me olvidaría nunca.

Algunas serie o película para recomendar que hayas visto recientemente: Consumo mucho, muchísimo, voy al cine, veo netflix, series, bajo cosas, sí. Me gustó mucho mucho mucho Trust una serie sobre un señor llamado John Paul Getty, un multimillonario muy avaro que en los setentas le secuestraron al nieto y se negó a pagar el rescate. La hizo Danny Boyle, el director de Trainspotting, y está muy loca filmada. Es de FX. Cada capítulo tiene un compendio de originalidades: la música, la edición, los recursos narrativos. Me alucinó.

Ensalada ideal para acompañar un bife: Me gusta mucho la papa así que tendría que ser una ensalada de papa y huevo duro. Pero preferiría pedir papas fritas.

Músico o disco para recomendar en Spotify: Fangoria, Canciones para robots románticos.

Tapa de revista argentina icónica: María Julia Alsogaray en su tapado de piel. Revista Noticias.

Emoji más usas: Las dos manos para arriba como diciendo !qué querés que te diga", para mí significa eso.

Publicidad icónica de la Argentina: Pamela, ¡qué Pan Dulce!, vamos a liberar el costado kitsch.

Si tuvieras que elegir un personaje de Los Simpsons para naufragar en una isla desierta, ¿cuál elegirías? Me gusta la compañía de los gatos así que me llevaría a Bola de Nieve en cualquiera de sus versiones.

Un programa de argentino de televisión: Almorzando con Mirtha Legrand, atravesó toda la historia de la TV y sigue estando. Mi momento del programa favorito es cuando le dice a Cecilia Rossetto que está demasiado politizada, un momento que hasta puede sintetizar los 50 años del programa.

Un momento de televisión icónico: Gerardo Romano haciendo del Che Guevara en Sin Condena.

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