19/01/2019
Viernes 26 de Enero de 2018 Press Start

Pokemon con M de Mechi

Entrevistamos a la mujer detrás de la versión Argentina de Pokemon y hablamos sobre la industria nacional, comunidades tóxicas y cuestiones de género.

Era una joda y quedó. Así parece ser la historia de este loco proyecto que encabeza Mercedes “Mechi” Valle, una desarrolladora Argentina de Paraná, Entre Ríos. Pokemon M es lo que se conoce como un ROM hack, es decir, una versión modificada del juego original. De esa manera va a ser posible enfrentarnos en el juego a entrenadores como nuestro presidente, Ricardo Fort, el Diego, Messi y muchos otros personajes de nuestra cultura popular. Es un juego plagado de referencias al ser argentino, a sus costumbres, lugares, bebidas, actividades, etc.

El proyecto explotó de la noche a la mañana y se viralizó rápidamente en redes sociales, con gente sumándose a colaborar de todas partes de la Argentina. 

En elCanciller nos pusimos en contacto con Mechi para hablar de cómo surgió la idea, cómo tuvo que lidiar con ciertos ataques en Internet, cómo es ser una mujer desarrolladora de juegos y la camaradería que hay en la industria nacional.

- La primera pregunta y la obvia es ¿cómo se te ocurrió la idea de Pokemon M?

La idea original vino de un tweet. Al principio me reí del chiste, pero pensándolo unos minutos llegué a la conclusión de que era un desafío, pero no uno imposible.

 

- Si bien el desarrollo de videojuegos en Argentina está cada vez más instalado, pocos juegos se animan a introducir nuestra cultura o aspectos puramente argentinos. ¿Por qué creés que es así? ¿Qué cosas de nuestra idiosincracia buscaste incluir en Pokemon M?

La idiosincrasia argentina vende en Argentina. La mayoría de los estudios argentinos de videojuegos buscan vender sus productos no solo en el país, sino también en el exterior. Es un movimiento muy lógico, considerando que la masa que consume videojuegos independientes es, en su mayoría, extranjera. El proyecto Pokemon M busca ser un gran chiste interno entre todos los argentinos. Quiero integrar todo aquello que alguna vez nos hizo reír, enojar o emocionar y revivir todas las extravagancias que han circulado por las pantallas de nuestros televisores.

Muchos tenemos la impresión de que el público en general tiene poca o mínima idea de cómo se desarrollan videojuegos en el país (de hecho algunas ni deben de saber que eso es un hecho) ¿Sentís que hay demasiado secretismo en cómo se crean estos juegos? ¿Creés que debería cambiar eso, que habría que transparentar un poco más el proceso? No creo que sea secretismo. El problema viene por otro lado.

Tenemos instituciones, estudios y buen periodismo de videojuegos, pero a nada de eso se le da la atención que se le debería dar. Quizás lo que nos faltaría es un poco de apoyo desde arriba con el simple hecho de reconocer esta industria como la potencia que es.

- Casi que de un día para el otro Pokemon M explotó en redes sociales y pasó a contar con la colaboración de muchísimas personas. ¿Cómo viviste ese repentino crecimiento del proyecto?

Fue el empujón que necesitaba para terminar de abandonar el chiste y comprometerme con el proyecto. Totalmente inesperado, pero muy hermoso.

- Pokemon M es un proceso colaborativo donde muchísimas personas van aportando lo suyo de manera remota. ¿Cómo es trabajar así? ¿Qué beneficios sentís que tiene esta forma?

Trabajar con colaboradores es menos complicado que coordinar un equipo, pero sigue siendo un laburo comprometido.

Las personas que colaboran tienen absoluta libertad en las decisiones artísticas y pueden imprimir un sello propio en el juego, lo que lo hace aún más auténtico. Yo lo siento como un equipo porque están ahí, preguntan si hace falta algo y se animan innovar, a proponer y a opinar. Para el proyecto son fundamentales. Sin ellos, no se podría avanzar a la velocidad que está avanzando.


- En otras ramas del arte y del entretenimiento se están haciendo algunos avances en cuestiones de género, en sacar a la luz casos de abusos y en empoderar a aquellos sectores previamente relegados. Según tu perspectiva ¿eso está sucediendo en el mundo de los 

videojuegos?

Estamos bastante atrás, pero buscando avanzar. Pasa en todas las industrias donde históricamente siempre hubieron más varones, como en los cómics y el fútbol. 

- Cuando se dio a conocer que estabas haciendo Pokemon M hubo varios comentarios abusivos de parte de usuarios de Taringa en particular. ¿Cómo lidiaste a nivel personal con esa situación?

Pasé de la sorpresa a la indignación en treinta segundos. Los expuse en Twitter porque es la red con mayor tráfico e inmediatamente recibí el apoyo de decenas de personas, muchas habían atravesado una situación similar. Es alarmante.

Uno de los mejores momentos de esta terrible situación fueron los llamados de miembros de ADVA (Asociación De Videojuegos Argentina) que se acercaron a preguntarme cómo me sentía y si podían hacer algo para ayudarme. Y de hecho, lo hicieron: subieron un comunicado repudiando las actitudes de los usuarios de Taringa.

Cada una de las personas que se acercó a dejar un “yo te banco” me hicieron sentir mejor, porque todavía hay mucho trabajo que hacer, pero también hay mucho trabajo hecho.

- ¿Qué sentís que deberíamos hacer todas las personas para que estas comunidades tóxicas no se comporten más de esta manera?

No naturalizar este tipo de comportamientos diciendo cosas como “y bueno, son de esta comunidad que es famosa por ser misógina, ¿qué esperabas?”. No. No tiene que existir una comunidad misógina en el mundo. Ya no hay lugar para la misoginia. Hay que exponer, hay que hablar, hay que enseñar. No es normal que te discriminen.

- Hoy por hoy personas de cualquier sexo, género, orientación sexual y procedencia juegan videojuegos y quizás muchos creemos que hubo un gran avance en materia de aceptación. ¿Pero es realmente así? ¿Creés que el hecho de que, por ejemplo, mujeres jueguen y desarrollen videojuegos realmente está más aceptado?

Hay una cierta voluntad de cambio, pero el problema es mucho más silencioso. Está aceptado, pero en algún lugar de la conciencia existe una vocecita que te hace dudar de esa mujer. La que está jugando y la que está desarrollando. Existe una animosidad que todos intentamos callar. En algún nivel te estás preguntando si esa chica realmente sabe lo que hace o si sabe de lo que habla.

El camino de la deconstrucción implica que callemos esa vocecita y no dudemos un segundo. Si ella está jugando videojuegos, es porque lo disfruta y sabe lo que hace. Si ella está desarrollando, también, es porque sabe lo que hace. Lo mismo cuando una chica habla de fútbol o de cómics, como decía anteriormente.

Para las mujeres que estamos en estos ámbitos es lo más natural tomarnos en serio a nuestras colegas porque entendemos cuál es el estigma y lo errado que está. Hay que extender eso mismo a todos. Naturalizar que la mujer es un ser humano.

- Volviendo a Pokemon ¿cómo es tu relación con la saga? ¿Cuándo la descubriste? ¿Cuál es tu Pokemon favorito?

La descubrí durante mi adolescencia. Miraba el animé desde muy chica y me fascinaba, pero los juegos fueron un mundo nuevo. Mi edición de Pokemon preferida es Rubí y mi Pokemon preferido es Ninetales. Un zorro facherísimo con nueve colas que lanza fuego, compro.

- ¿Cuáles son los tres juegos que te marcaron para siempre y que te definen como jugadora y desarrolladora?

Super Mario 64, Ghost Trick y recientemente Ori and the Blind Forest. El cuarto obligatorio es Valiant Hearts.

- ¿Qué le dirías a aquellas personas que no se animan a entrar en el mundo del desarrollo de videojuegos? ¿Cómo los incentivarías?

Mirá, si esta chica que es horrible en matemáticas puede desarrollar un videojuego, vos te podés comer el mundo. Hablando en serio, no hay que tenerle miedo a la industria porque en Argentina hay un clima de compañerismo increíble y siempre hay un ida y vuelta de enseñanzas y aprendizajes.

Se puede vivir de esto, pero hay que ser perseverante y saber aprovechar las oportunidades. Creen, produzcan, usen la web como vidriera y como caja de herramientas. No se queden en ideas, porque mañana van a mirar para atrás y se van a arrepentir de no haberlas materializado.

Creo que si hay algo más divertido que jugar videojuegos, es hacerlos. Dejás una huella en el mundo y es algo que va a divertir a otros. No hay mejor recompensa que la alegría de los demás en base a algo que vos hiciste.


 

Pueden seguir a Mechi en @67thironfist y a la cuenta oficial de Pokemon M en @PokemonMoficial

 

 

 

 

 

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