“No estuve preso, estuve secuestrado”, ataca Cristóbal a Ercolini y al periodismo

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Tras pasar 87 días preso en el Complejo Penitenciario de Ezeiza, Cristóbal López recuperó su libertad y no tardó más de tres horas en atacar a quienes considera sus perseguidores: el juez federal Julián Ercolini y el periodismo.

Luego de que la Cámara Federal porteña ordenara su liberación al considerar que su libertad no pone en riesgo el curso de la investigación, el todavía dueño del Grupo Indalo atendió a los cronistas que lo esperaban en la puerta de su casa en Puerto Madero.

Sin ningún tipo de reparos, López acusó a los periodistas de hablar sin saber y de “no leer el fallo ni el expediente completo” porque “lo que dice Ercolini que hice es una mentira“. “La primera mentira es que yo me quedé con $8 mil millones. Es más, en 2016/17, le puse de mi bolsillo $700 millones al Grupo Indalo”, agregó.

Cristóbal López: “Es mentira que me quedé con $8 mil millones. Es más, en 2017 le puse de mi bolsillo $700 millones a Indalo”.

En esa misma línea, también aseguró que “no estuve preso, estuve secuestrado“, en tanto advirtió que “no responsabilizo al Gobierno, sino al Juez” a quien atacó nuevamente al cuestionar que “habría que preguntarle a Ercolini quién le dió la orden para meterme preso“.

Cristóbal López: “Habría que preguntarle a (Julián) Ercolini quién le dió la orden para meterme preso”.

A su vez, al ser cuestionado por sus vinculaciones políticas y negó las acusaciones de haber comprado C5N bajo presiones: “No hubo ninguna presión para comprar el canal. Traelo a Hadad acá para que lo explique“. Y agregó: “Compré medios por el mismo motivo que lo hicieron Vila-Manzano, el Colorado (Francisco) De Narvaez y (Claudio) Belocopitt”.

Finalmente, confirmó que la decisión de poner a Ignacio Rosner como Presidente de su empresa no fue más que una decisión estratégica, en tanto, reafirmó que “sigo siendo el dueño de Grupo Indalo” porque “los dueños son los accionistas”.


Cristóbal López había sido detenido por no pagar $8 mil millones en impuestos a la AFIP entre 2013 y 2016. El dinero salía del impuesto a la transferencia de Combustibles (ITC), que Oil Combustibles debía transferir a las arcas públicas, pero la firma de los empresarios retuvo. Puntualmente, de cada litro de nafta que un cliente compraba (en aquel momento valuado en $14) el 26% correspondía al impuesto que debía ser enviado a la AFIP.